Obispo llama a mantener la esperanza fundada en la fe

7
José Francisco González González, Obispo de Campeche.

Al recordar que los difuntos no permanecen muertos para siempre, sino que han sido llamados por Dios para la resurrección, el Obispo de Campeche, monseñor José Francisco González González, dijo que el paso hacia la resurrección nadie lo puede evitar. “Si no morimos, no vivimos”, explicó durante la celebración eucarística en el cementerio de San Román por la Conmemoración a los Fieles Difuntos.
Acompañado por familiares que llegaron hasta el panteón para llevar flores y recordar a sus fallecidos, durante la homilía, González González señaló que todos tienen que afrontar la muerte, pero el que lo hace desde la fe sabe que va a vivir con Dios, pues lleva la esperanza cierta.
“Me comentaban que algunos muchachos de entre 12 y 15 años se enorgullecen de decir que son ateos, ya no creen, les han hecho creer que el no tener fe es más ventajoso, o más moderno, porque no tienes que rendir cuentas y así puedes hacer muchas cosas sin remordimiento de conciencia”, compartió.
Aseguró que sin fe no se puede tener esperanza y si no hay esperanza fundada en la fe, después de morir qué va a ser de uno, e incluso consideró si tiene sentido vivir si no se tiene la esperanza cierta de resucitar, pues en la vida terrenal no se tiene justicia completa, ni un gozo perfecto, ni visión perfecta.
Hizo referencia a la fragilidad de la vida y enfatizó que la vida eterna consiste en que creamos que Dios vive, recordando que cuando Dios llama a una persona es para vivir.
“Nos invita a caminar en la fe. La muerte pues, es un paso para la vida verdadera, pero hay que preparar esa vida verdadera y orar por los difuntos es también tomar conciencia en ello. La iglesia en el catecismo enseña que es una de las obras de misericordia espirituales, ese hábito religioso católico no se debe perder”, recomendó.
Explicó que la oración es la fuerza de Dios, pues cuando la gente realiza una oración, lo que los humanos no pueden hacer, Él sí lo hace. Puso como ejemplo que Él es el único que tiene capacidad para resucitar a un muerto, por eso la oración es pedir como pueblo, como familia, darles vida a los muertos y que los tenga en su reino.
Al concluir su mensaje pidió a los feligreses prepararse espiritualmente para cuando llegue el momento de rendir cuentas, pidiendo con humildad el perdón de los pecados, porque no se puede entrar al cielo con mancha.

Información: Daniel Castillo