Sembrador de acordes

6

Javier Eugenio Ramírez estudia música antigua en la UNAM. Es becario de la Fundación Pablo García actualmente y encabeza un proyecto de beneficio en las comunidades locales hasta donde lleva sus conocimientos de música, como parte de sus aportaciones al Estado.

¿Qué estudias actualmente?
Formo parte de la matrícula de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), que es la primera institución en todo el país que tiene un nuevo proyecto denominado música antigua y que está dedicado al trabajo de la música como tal; antes no existía esta especialización y la encontré y he iniciado esta aventura, así que si Dios me lo permite, quisiera seguir haciendo mis estudios en este tema y llegar a una maestría en el mismo.

Cuéntanos sobre tu proyecto en las comunidades
Por un lado está la experiencia de la música. La música me cambió la vida y esto es algo que quiero que los niños y adolescentes conozcan, que sepan que está bien dedicarse a ello, que hay una carrera como tal en la música y sé que si a mí me cambio la vida, la música puede hacer lo mismo por alguien más, por ello la importancia de dar a conocer estas actividades.
Por otro lado está la experiencia de aprender a vivir la música de otra forma, porque estamos acostumbrados a que la música sea un adorno, por decirlo de alguna forma, vemos la música como el hecho de presionar un botón y ya, como si fuera algo enlatado, cuando en realidad la música desde sus orígenes es una experiencia que te cambia, es vivir el momento y compartirlo.

¿Cómo presentar la música como un estilo de vida?
Esa es justo mi labor, porque existen formas de vivirlo y para ello es necesario antes de tocar un instrumento, es hacer que conozcan sobre la historia de la música, el trabajo que le costó a quien la creó y que le den valor al esfuerzo y dedicación que requiere cada instrumento.

¿Consideras que tu experiencia puede causar un cambio?
No sé, es probable, pero el hecho de saber que por pequeño que sea está habiendo un impacto y que estamos sembrando una semilla que en algunos años podría florecer, es algo bueno, porque podemos obtener a alguien que decida estudiar música como yo, hasta a alguien que decida amar la música tanto como yo.

¿Porqué es tan importante?
Creo que es importante aprender a ver, en este caso escuchar y valorar todo lo bueno de la vida, la música es una de las cosas buenas que la vida nos da, pero esta semilla que sembremos nos ayudará a que la valoren más.

¿Qué recomendarías a los padres de estos niños que forma parte de este proyecto?
La música es una carrera, como cualquiera, como todas, tiene aportaciones a nivel cognitivo y de desarrollo neuronal, capacidades de coordinación psicomotriz y pues además de todo ello implica un desarrollo personal, y muchas cosas positivas; así que los padres deben pensar en todo lo bueno que la música le dará a sus hijos.