Un mexicano lidera proyecto de 3 mil mde para Iberdrola

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José Antonio López/Vlissingen, Holanda

A 57 kilómetros de la costa británica, en pleno mar del Norte, Iberdrola instalará el mayor parque de energía eólica construido por una empresa española, la cual tendrá una inversión de 3 mil millones de euros y el responsable de
llevarla a cabo es Alberto Ávila Armella, un joven ingeniero mexicano de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Esta obra, bautizada East Anglia One, tendrá 102 turbinas que podrán abastecer de energía eólica marina a 600 mil hogares de Reino Unido (UK) y se conectará a la red eléctrica del país.
El parque se ubicará a 85 km cuadrados de la costa y ocupará una extensión de 300 km², el equivalente a 40 mil campos de futbol.
Con picos de actividad de hasta mil 300 empleados, en total pasarán en algún momento por los trabajos del megaparque más de 3 mil personas.
La compañía española ya comenzó a instalar las primeras jackets (bases que soportan las turbinas) y pilotes, construidas en España, aunque también otras las ha llevado de China y Dubái.
En total, durante los próximos meses se colocarán 42 estructuras tipo jacket de 65.5 metros y 126 pilotes. Finalmente se instalarán las 102 turbinas, es decir, lo más visible de la obra, que se incorporarán a unos aerogeneradores cuya altura alcanzará 235 metros.
En el puerto holandés de Vlissigen, lugar de almacenamiento de todas las estructuras del parque, el ingeniero mexicano explicó que la obra comenzó a construirse en febrero de este año y empezará a producir energía a mediados de 2019.
El parque eólico quedará concluido en 2020. En total, alrededor de 100 personas serán empleadas a tiempo completo en dicho puerto cuando se complete el East Anglia One.
Por el momento, los puertos de East Anglia, King’s Lynn, Lowestoft e Ipswich contribuyen anualmente con 340 millones de libras a la economía de Reino Unido; respaldan 3 mil 577 empleos en la región y 5 mil puestos de trabajo a escala nacional.
Ávila Armella, de 39 años, quien es el responsable de puerto e instalación de cimentaciones del megaproyecto de ScottishPower Renewables, filial de Iberdrola, comentó que ahora mismo tiene a cargo gente de prácticamente todas las nacionalidades.
El trabajo es complicado, sumado al mal tiempo que destaca en el lugar. El egresado de la UNAM, con maestría en esta casa de estudios y doctorado en la Universidad de Granada, detalló que, por ejemplo, colocar tres pilotes lleva casi un día completo, a las que hay que sumar otras nueve para encajar las jacket en ellas. Posteriormente, otro barco se encarga de rellenar de cemento el hueco restante, de modo que se consoliden los cimientos submarinos.
Contó que la zona del mar del Norte y el del Báltico son un cementerio de antiguas bombas de la Segunda Guerra Mundial debido a las minas usadas como barrera defensiva y los proyectiles arrojados desde los aviones del ejército nazi para soltar lastre e ir más rápido en las persecuciones de la Royal Air Force británica.
Por esa razón, una parte importante del presupuesto del East Anglia One fue precisamente para la inspección minuciosa del fondo con robots no tripulados.
“En muchos casos suele encontrarse metal, anclas o basura de todo tipo, pero cuando se confirma que es una bomba se recurre a la ayuda de los especialistas. Se trata de un asunto muy delicado que debemos cuidar al extremo, explicó el ingeniero de la UNAM, vecino del barrio de Coyoacán, Ciudad de México y ahora residente en Londres.
El East Anglia One es el tercer parque eólico marino construido por dicha empresa española: el primero de ellos fue el West of Duddon Sands, en el mar de Irlanda, al que siguió la instalación Wikinger, en aguas alemanas, que entrará en funcionamiento este mismo año.

Milenio Diario