Se les cae el sistema… aun así mantienen la consulta

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Urna ubicada cerca de la carretera México-Pachuca, en Tecámac, Estado de México.

Jannet López Ponce, Karina Palacios, Angélica Mercado, Silvia Arellano
y corresponsales/México

Pese a las fallas y la duplicidad de votos, Andrés Manuel López Obrador e integrantes de su equipo de trabajo defendieron la consulta sobre la continuidad del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), argumentando que “solo los corruptos y los mañosos” quieren que se cancele.
Tras anular su boleta, el Presidente electo anunció que se reunirá con los contratistas “para serenarlos” y garantizarles que está “totalmente descartado” algún riesgo económico con el resultado del ejercicio ciudadano.
“¿Saben por qué voté? ¡Por la democracia!”, dijo, y aseguró que en su primer día la consulta “estuvo muy bien”. En tanto, su vocero, Jesús Ramírez, señaló que “la duplicidad de votos no tiene relevancia significativa, por lo que no se tiene por qué anular el proceso”.
Denunció que intentaron hackear la aplicación y acusó a “los periodistas”; adelantó que analizarán cómo detectar las credenciales con las que se votó más de una vez, aunque reconoció que “es imposible”.
—¿No implica un riesgo que cualquiera pueda tomar una boleta y votar las veces que crea necesarias? —se le preguntó.
—Pues estamos blindándonos para que no siga ocurriendo, están firmadas, y en ese sentido ya no tendría que ocurrir la duplicidad; es un error, pero eso no invalida la consulta, la consulta va y va hasta el domingo —respondió.
Por su parte, la próxima secretaría de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, anunció que recorrerá las casillas de votación para inspeccionar que el proceso se lleve en orden y desconocer casos en los que se esté votando más de una vez.
“Tengo que ir a ver y a hacer una inspección yo misma para poder dar una respuesta. Ahorita voy para allá, para poder votar, y voy a ver cómo se están haciendo las votaciones, cómo están las casillas y cómo está todo”, expresó.
El presidente de la Fundación Rosenblueth, Enrique Calderón Alzati, explicó que algunas personas pudieron votar más de una vez porque faltó conectividad a los teléfonos que se ocuparon en las mesas de participación, por lo que no pudieron acceder a la base de datos. Acusó que quienes dieron su opinión en más de una ocasión lo hicieron para desprestigiar la consulta.
La próxima delegada estatal de los programas integrales en la Ciudad de México, Cristina Cruz, reconoció las fallas en la aplicación, pero destacó que ya trabajan para solucionarlas.
Reportes
Dos o hasta tres votos de una misma persona, fallas en la aplicación, apertura tardía de las mesas de votación, falta de éstas en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y la Base Militar Área de Santa Lucía y la caída del sistema caracterizaron el primer día de la consulta.
Además, el portal México Decide no funcionó desde temprana hora y no se pudo consultar la ubicación de las mesas receptoras; de acuerdo con los organizadores, la página “se cayó” porque se saturó.
La aplicación para registrar la clave de elector de los participantes reportó fallas desde la apertura de las casillas, lo que permitió que ciudadanos pudieran participar hasta tres veces.
La promesa de certeza se debilitó cuando la aplicación, su principal escudo de seguridad, se vio vulnerado, lo que reportaron medios de comunicación y los participantes en redes sociales.
Reporteros y corresponsales de MILENIO constataron en diferentes mesas del país que se podía votar varias veces sin que la aplicación ni los voluntarios lo detectarán.
Por ejemplo, una persona emitió su voto en la mesa ubicada en la colonia Reforma Pensil, en la alcaldía de Miguel Hidalgo de la Ciudad de México, y posteriormente acudió a otra en la colonia Argentina, a unos 2 kilómetros de distancia.
En Nuevo León, otro participante difundió en redes sociales tres fotografías en las que se les ve en diferentes lugares con igual número de boletas, para demostrar que no había seguridad y control en la recepción de posturas.
Pese a las fallas, los organizadores de este ejercicio público aseguraron que si bien la aplicación permite votar de nuevo en otras casillas, el sistema solo cuenta el primero que se introdujo en la urna.
En ninguna de las boletas se apreció algún folio que vincule la clave de elector del ciudadano con la opción que eligió en esta consulta y que permita conocerla.
Por la falla en este sistema electrónico, los voluntarios tuvieron que transcribir la clave de elector y hasta los datos personales en papel para permitir la participación de los ciudadanos, sin verificar si ya habían acudido a otra casilla.
Además no dieron certeza de la forma en que la Fundación Arturo Rosenblueth procesará los resultados que permitan conocer de forma verídica el sentir de la población y con ello definir el rumbo de este proyecto de infraestructura.
Otro de los elementos de seguridad que quedó rebasado fue la tinta que colocaban en el dedo pulgar tras emitir el voto, derivado de que el pigmento que se eligió fue la violeta de genciana.
Este elemento demostró ser obsoleto para controlar la duplicad de sufragios, toda vez que puede ser eliminado fácilmente con agua, gel antibacterial, alcohol, gasolina y saliva.
Una falla más que preocupó fueron los retrasos de casi una hora para instalar algunas mesas de votación que estuvieron listas hasta las nueve de la mañana, aun cuando en algunos casos hubo gente formada desde las 7:30 horas.
En algunas zonas, las mesas fueron reubicadas sin previo aviso y otras ni si quiera se instalaron en el lugar previsto; por ejemplo, en el Jardín de La Diana, en Tlalnepantla, Estado de México, los transeúntes desconocían que se instalaría una mesa y minutos después fue reubicada en la plaza principal, frente al municipio.
En este primer día, tras el cierre de las casillas a las 18:00 horas, comenzó el conteo de boletas; algunas mesas dieron resultados, pero otras prefirieron guardar silencio.

Milenio Diario