Carmen, el reto

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El municipio de Carmen, específicamente su cabecera territorial, vivirá en los próximos años su “segunda vez”. Tiene todo para recuperar su importancia económica que la distinguió no hace mucho tiempo, a través de la generación de empleos y oportunidades para sus habitantes, la parte más delgada del hilo que separa el progreso de la marginación. La riqueza de la pobreza.
La otrora capital petrolera de México registró sinsabores y derrumbe estrepitoso de su economía, a consecuencia de la crisis mundial del hidrocarburo y la caída de los precios de este recurso natural no renovable. Cerca de 40 mil empleos se perdieron con el cierre de decenas de empresas nacionales y extranjeras que prestaban servicio a Petróleos Mexicanos. Y lo demás, en cascada.
Cientos de negocios pequeños, medianos y hasta grandes se declararon insolventes para enfrentar la crisis despidiendo a miles de trabajadores, la mayor parte de ellos oriundos de Ciudad del Carmen. El Gobierno del Estado tuvo que implementar diversas estrategias para mantener hasta donde sea posible la planta laboral existente. El reto no era cualquier cosa.
Con un gobierno municipal envuelto en crisis financiera y política, poco se pudo hacer para resarcir a la velocidad deseada los daños colaterales que originó la debacle petrolera, a pesar de que las obras emprendidas por el gobierno estatal en conjunto con el federal, no se detuvieron. La concreción de la Zona Económica Especial para Carmen, fue el primer gran paso dado por Alejandro Moreno Cárdenas para redireccionar proyectos y sentidas aspiraciones de los carmelitas.
La construcción del nuevo Puente de la Unidad y las gestiones para la viabilidad del proyecto del libramiento carretero de Ciudad del Carmen, obras monumentales -una en proceso y otra en etapa de consolidación- justifican la preocupación de Moreno Cárdenas de no detener la marcha de este municipio que mucho ha dado al país y poco es lo que ha recibido por su aportación a la riqueza nacional.
Los tiempos políticos se conjugaron con los tiempos cronológicos de Carmen, y hoy por hoy este municipio vive grandes expectativas por los compromisos asumidos por el presidente electo Andrés Manuel López Obrador de devolverle a pasos acelerados su importancia económica, con la instalación de las oficinas generales de Pemex en la isla, y en segundo plano, con el establecimiento de la segunda refinería en la Península de Atasta.
El entendimiento entre el próximo Presidente de México y el Gobernador de Campeche de trabajar juntos para hacer de Carmen polo de desarrollo económico y lugar seguro para invertir, genera confianza entre los empresarios locales y foráneos, que vuelven echar la mirada a esta tierra prodigiosa de entrañables sentimientos y enraizados deseos de superación en la nueva época que se abre con mayor pujanza y determinación.
Sin lugar a dudas, el gobierno municipal que preside Oscar Rosas González, si bien con un reto mayúsculo por delante, tiene la oportunidad histórica de convertir en hechos lo que tanto inscribió en el discurso. Sólo es cuestión de hacer bien su juego y no confundir por ningún motivo la gimnasia con la magnesia.