“El tabasqueño no afectó ni afectará al mercado”

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Los empresarios Alfredo Harp Helú, Ernesto Torres Cantú y Emilio Azcárraga Jean.

Miriam Ramírez, Silvia Rodríguez, Luis Moreno y Eduardo de la Rosa/México

El empresario Alfredo Harp Helú destacó que las declaraciones de Andrés Manuel López Obrador sobre que el país está en bancarrota no afectaron ni afectarán al mercado, y llamó a cuidar la imagen y la confianza en México para atraer inversión.
“Los mercados lo han tomado en que estamos de acuerdo en combatir la pobreza, en evitar desigualdades y trabajar lo más fuerte posible porque queremos un México fuerte”, expresó.
Tras la presentación de los avances del programa 1×1 de Citibanamex, en beneficio de los damnificados por los sismos de septiembre de 2017, Harp Helú detalló que el sector empresarial coincide con el nuevo gobierno en atacar la desigualdad y reactivar la economía en zonas marginales.
El también presidente de la Fundación Harp Helú y asociado fundador de Fomento Social Banamex dijo estar de acuerdo con las políticas de austeridad gubernamental de la siguiente administración federal, así como con el abatimiento de la corrupción y la inseguridad.

Niegan bancarrota
La Asociación de Bancos de México (ABM) y la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) negaron que la economía nacional esté en “bancarrota” y defendieron que las finanzas públicas son sólidas.
En conferencia conjunta para presentar las políticas para fortalecer el aseguramiento hipotecario luego de un año de los sismos, el presidente de los banqueros, Marcos Martínez Gavica, mencionó que la parte positiva del mensaje es que se observa que habrá un criterio razonable de no invertir más del dinero público que se tiene.
El presidente de la AMIS, Manuel Escobedo, refirió que es importante entender el sentido del comentario, pues desde un punto de vista de finanzas públicas esta calificación no describe la situación actual del país.
Por su parte, Fernando López Macari, presidente nacional del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), coincidió en que no hay señal de bancarrota, pero consideró que sí hay problemas por solucionar.
“Nos parece que bancarrota no es el adjetivo más adecuado para definir la situación de nuestro país, que tiene indicadores macroeconómicos y fundamentales sólidos, con una deuda en un nivel controlado, sustentado en el largo plazo, con crecimiento económico, inclusive en un ambiente mundial adverso”, indicó.
Al IMEF le preocupa que con el siguiente gobierno se presente una “significativa” desaceleración económica, pues la historia demuestra que en México se crece poco durante el primer año de un nuevo sexenio, lo que no se relaciona con una persona o un partido, sino con la transición.
Mientras que José Manuel López Campos, presidente de la Confederación de Cámaras Nacionales Servicios y Turismo (Concanaco) refutó la “bancarrota”, pero admitió que hay grandes desigualdades.
“México está cumpliendo sus negocios internacionales, tiene el mayor nivel de reservas del Banco de México en su historia, y aunque ha crecido a niveles que no son suficientes para generar desarrollo económico, no ha estado estancado”, resaltó.

Milenio Diario