Unos que vienen, otros que van… Unos ríen, otros llorarán

24

Cuando se enfrentan modelos que propician desigualdades marcadas, pero se prometen modelos sociales homogénicos, se van generando situaciones caóticas que van de la esperanza fanática hasta la desesperación suicida de los actores principales de este bello cuento, único en su género, que mezcla el color rosa con el terror. En obligada reflexión se puede colegir que la única vía para una correcta interpretación de todos estos males, sería elevar la conciencia cívica ciudadana, que sea capaz de realizar un supremo esfuerzo de generar políticas realistas, que demuestren su viabilidad en el campo de los hechos, remarcando en indicadores precisos, que las formas, son las correctas para dar sentido a los fondos.
Tomar conciencia de una realidad no es fácil, porque en más de uno está el interés de que no se muevan las aguas cristalinas de sus lagos temporales, so pena de hacer un revolvedero de lodos que borraría de tajo, las límpidas imágenes de sus “propietarios”, los que en su mayoría, son los encargados de vender en momentos definidos por ellos mismos, esperanzas disfrazadas en bondades colectivas que al final se vuelven beneficios privados y compartidos, pero con quienes se reflejan a diario en ese lago inamovible de limpieza superficial, pero de pudrición en su asentamiento.
Qué sucedería, tal vez en una realidad imaginativa, (ciencia ficción a la mexicana), si se generaran verdaderos consensos en una participación libre y democrática; si se exigiera la legitimidad de las instituciones para dinamizarlas de acuerdo a las necesidades reales, sacándolas de la función de ser las cajas chicas de intereses grandes; que la justicia se ejecutara de verdad y se impusiera por medio de la razón, sin manipuleos que demuestren que ya no se está en poder de la violencia del autoritarismo unilateral rompiendo con ello el estado anárquico que ha desacreditado funciones, instituciones y organizaciones (de nuevo en verso, sin esfuerzo), pero, un verdadero caso para Supermán, ¿quién le pone el cascabel al gato?; años van, años vienen, hombres van, nombres vienen y las necesidades siguen estando en el mismo lugar y con la misma gente; la lucha contra la pobreza, que sí ha dado buenos resultados, pues los pobres siguen ganando batallas por la sobrevivencia y quienes los defienden, siguen demostrando superpoderes que los llevan a alturas insospechadas; el mejoramiento de la educación, enorme valor por el que José Martí diera la vida y que ha sido punto y bandera de adiestramiento sin conocimientos prácticos, y de simulación sin el sentido de la liberación personal que permita la conquista del mismo universo. Más que el oro y la plata, la educación es el tesoro más grande de toda nación. ¡dónde estás corazón, no oigo tu palpitar!, y así están: la protección a la salud, con hospitales sin médicos y sin medicamentos, sin cuartos, ni camas, ni lo más elemental que permitan al menos el buen morir; y qué decir de la protección al medio ambiente, con depredaciones permitidas a quienes con el poder económico demuestran que con dinero baila el perro, contrario al campesino o productor casero, al que se le persigue, se le enjuicia y hasta encarcela, demostrando igual, que sin dinero, se baila como perro.
Si esto ha sido emblema y bandera de siempre y se sigue en las mismas, se espera un asesinato más de otra esperanza en la simulación que dice de manera callada… UNOS QUE VIENEN OTROS QUE VAN…UNOS QUE RÍEN OTROS LLORARÁN

Comentarios: garihefa@hotmail.com