Dos políticos, un camino

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Contra todo lo que auguraban quienes ven la política como escenario de confrontaciones, ayer -finalmente- se dio el encuentro en esta ciudad entre el presidente electo Andrés Manuel López Obrador y el gobernador Alejandro Moreno Cárdenas, que en el marco de respeto institucional abordaron trascendentales temas relacionados con el desarrollo de Campeche, como la presencia de Pemex en el estado y la construcción del Tren Maya.
Y es que en este encuentro se vinieron abajo los pronósticos catastrofistas que anunciaban la ruptura política e institucional de ambos personajes. Con un acuerdo de conciliación y de coordinación conjunta con el gobierno de Campeche, el presidente electo anunció una serie de acciones sociales y de proyectos de gran envergadura que darán empleos y bienestar a los campechanos.
En el marco de la reunión que López Obrador sostuvo junto con Moreno Cárdenas en la Casa de los Gobernadores, en donde participaron legisladores federales y locales; autoridades estatales y municipales, así como sectores económicos, sociales y religiosos, en un ambiente de pluralidad, se dejó constancia de lo que recibirá el estado para combatir la pobreza y despuntar su desarrollo, al margen de ideologías políticas y partidistas.
El tabasqueño remarcó el compromiso de establecer en Ciudad del Carmen las oficinas generales de Pemex, para lo cual reconoció la disposición del mandatario estatal en las estrategias de infraestructura para tener un traslado ordenado y garantizar a los trabajadores condiciones pertinentes en materia de vivienda, salud y educación para sus hijos.
Mencionó que en el arranque de su administración deberán estar despachando en la isla los trabajadores de confianza, comenzando con el director general y subdirectores. Posterior y gradualmente, se hará lo propio con el resto de los trabajadores, una vez establecidas las condiciones para una residencia segura, disipando con ello las especulaciones sobre un posible cambio de estrategia que literalmente hubiese dejado con la brocha colgada a los campechanos, específicamente a los carmelitas.
La relación de respeto entre AMLO y AMC es una realidad, refleja en todo momento la eliminación de los sinsabores políticos generados por las campañas electorales, bosquejando un futuro promisorio para el estado por los beneficios económicos que se generarán a partir de la entrada de la nueva administración federal, dirigidos específicamente a quienes menos tienen. A quienes necesitan más el apoyo del gobierno para saltar el charco de la desigualdad.
López Obrador lo dijo con mucha claridad, “pese a la oposición que ha demostrado la prensa fifí” en el proyecto del Tren Maya. Mencionó que esta colosal obra no tiene vuelta de hoja.
De los mil 500 kilómetros que considera el circuito por los estados de Quintana Roo, Yucatán, Campeche, Tabasco y Chiapas, 500 de ellos se construirán en la entidad campechana, significando el trabajo previo que ha realizado el gobernador Moreno Cárdenas, en cuanto a los permisos que por derecho de vía se refiere.
Destacó que con el circuito del Tren Maya incluirá a las poblaciones de Calakmul, Escárcega y la ciudad de Campeche, y que el estado se beneficiará con una derrama de 50 mil millones de pesos, de los 150 mil millones que se estima en inversión total del proyecto. Una decisión sin precedentes en la historia política de Campeche.
Andrés Manuel López Obrador reafirmó con Alejandro Moreno Cárdenas la disposición de trabajar juntos, coordinadamente, dejando atrás episodios políticos y mirando hacia adelante para dar atención responsable a los adultos mayores; a los campesinos, pescadores, artesanos, ganaderos y a los pequeños y medianos empresarios, en una articulación interinstitucional que permita combatir la pobreza y estimular la inversión.
El presidente electo, como parte de su recorrido de agradecimiento por todo el país, por la  tarde llegó a Ciudad del Carmen, con el propósito de presidir un evento  multitudinario con la participación de miles de simpatizantes, en donde dejó en claro que Pemex cambiará la vida del municipio que ha tenido el mayor impacto negativo por  la debacle petrolera mundial.
El próximo Presidente de la República y el mandatario estatal demostraron en su encuentro de ayer madurez política, lo que conduce a senderos de certidumbre a Campeche.
La disposición de Andrés Manuel de cumplir todos sus compromisos de campaña asumidos con los campechanos, es prueba fehaciente de que sabe por dónde camina, en particular, porque conoce a profundidad la problemática estatal.
Quedaron atrás los temas de campaña, evidentemente. Quedaron en el desván de la ignominia aquéllos asuntos que el propio López Obrador tomó como bandera política para ganar adeptos en el estado, así como toda clase de insinuaciones partidistas y personales que ante la opinión pública reflejaron escenarios difíciles y comprometedores. Pero no.
¿Qué mensajes deja esta visita? Indudablemente, de que en política se prioriza el interés colectivo antes que el particular, y que Campeche será un estado beneficiado históricamente con proyectos y programas sociales que redundarán en la mejoría económica de la gente. Lo demás son cuentos chinos que el tabasqueño no cree ni siquiera en sueños.