Empresarios: se envía un mensaje de incertidumbre

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El Presidente anticipó que se requerirán recursos fiscales adicionales al impuesto que pagan usuarios del aeropuerto.

Daniel Venegas, Miriam Ramírez, Pilar Juárez, Cristina Ochoa y Roberto Valadez /México

Mientras el presidente Enrique Peña Nieto sostuvo que la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (AICM) en Texcoco demandará recursos fiscales adicionales y que la obra continuará “hasta el último día de su administración”, el sector empresarial explotó y repudió unánimemente la decisión por considerar que envía un mensaje de incertidumbre y es producto de una consulta ciudadana fuera del marco legal, amañada y que traiciona la democracia.
Luego de que el equipo del futuro presidente, Andrés Manuel López Obrador, informó que dialogarán con los contratistas para iniciar la suspensión ordenada de los trabajos en Texcoco, el Ejecutivo dijo que de mantenerse esta decisión después del 1 de diciembre “es de anticipar que eventualmente que haya que prepagar los bonos emitidos para la financiación de este proyecto, lo que demandará recursos fiscales adicionales al impuesto que pagan los usuarios del aeropuerto (TUA).
Al entregar el premio Nacional de Ciencias, Artes y Literatura y de Tecnología e Innovación, señaló que el gobierno de la República será respetuoso de las decisiones que en ejercicio de sus atribuciones le correspondan a la próxima administración, pero que la suya “está resuelta a mantenerse en los compromisos que se asumieron para la edificación del proyecto aeroportuario, y corresponderá a la próxima tomar las decisiones que defina y anuncie”.
Para el presidente del Consejo Coordinador Empresarial, Juan Pablo Castañón, la cancelación del NAIM, además de generar pérdidas de entre 100 mil y 120 mil millones de pesos, envía un mensaje grave de incumplimiento de contratos, generando incertidumbre en los mercados internacionales, y es producto de una consulta ciudadana fuera del marco legal y que no contó con las garantías de imparcialidad, neutralidad y representatividad.
En tanto, el presidente de la Coparmex, Gustavo de Hoyos, deploró la realización de una consulta ciudadana “amañada, eso es una traición a la democracia y condenamos el despilfarro de recursos públicos ya invertidos. Esto es un robo al patrimonio de todos”.
A su vez, Federico Patiño, director del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM), dijo que las obligaciones financieras por la cancelación del NAIM ascenderán a más de 201 mil millones de pesos, entre ellas están 120 mil mdp a inversionistas de bonos, más de 36 mil mdp a la Fibra E y los gastos no recuperables, que ascienden a entre 40 mil y 45 mil mdp.
“Vamos a cumplir cabalmente con cada una de nuestras obligaciones. El próximo cupón es en noviembre, mismo que se va a llevar a cabo. Los inversionistas deberán estar tranquilos en el sentido de que se les van a respetar sus obligaciones. Cumpliremos con las obligaciones establecidas en los contratos legales hasta el 30 de noviembre”, afirmó.
Al respecto, el presidente de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo, Alexandre de Juniac, aseguró que suspender la obra implicará un retraso en la industria de entre cinco y 10 años y generará pérdidas por 20 mil millones de dólares y de 20 mil empleos, mientras que el líder de la Asociación Latinoamericana y del Caribe del Transporte Aéreo, Luis Felipe de Oliveira, dijo que la cancelación beneficiará a aeropuertos de EU y Sudamérica, porque absorberán el movimiento de pasajeros que dejará de recibir México por no tener el NAIM.
La Asociación Sindical de Pilotos Aviadores y la American Chamber arremetieron contra los resultados de la consulta, porque “vulnera la certeza jurídica de las inversiones”.

Milenio Diario