Cárteles disputan el control de huachicol en Guanajuato

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Miguel Ángel Puértolas y Óscar Rodríguez/Guanajuato y Oaxaca

Guanajuato es una entidad que combina un crecimiento económico de 9.7 por ciento y los más altos índices de violencia en el país, debido a la guerra entre los cárteles de Jalisco Nueva Generación y Santa Rosa de Lima, por el control de la refinería Antonio M. Amor y los 12 ductos de combustible que abarcan 700 kilómetros del territorio.
La crisis de inseguridad comenzó en 2017, con el incremento de ejecuciones y las agresiones a los policías, ambas relacionadas con el crimen organizado.
La guerra entre el CJNG y el de Santa Rosa de Lima recrudeció la violencia y llevó a Guanajuato del octavo lugar en homicidios por arma en 2017 al segundo en 2018.
El robo de hidrocarburo es el delito que, de acuerdo con la autoridad, ha desatado la violencia en el estado.
Un informe de Pemex detalla que la entidad ocupa el primer lugar en tomas clandestinas, lo que representan 11.3 por ciento de las 7 mil 590 detectadas a escala nacional. Tan solo de enero a junio se localizaron 865.
“El estado tenía buenos índices de desarrollo de policías y buenos proyectos en prevención; sin embargo, se han descompuesto con la entrada de los grupos delictivos y si las autoridades no hacen caso, van estar como Tamaulipas, Guerrero o Michoacán”, advirtió la presidenta de Causa en Común, María Elena Morera.
El Grupo de Coordinación Guanajuato tiene identificados 12 grupos delictivos en la entidad, entre los que destaca la rivalidad entre CJNG y Santa Rosa de Lima.
Además, la capital, León, es parte de la lucha por el narcomenudeo.
También están los municipios del “triángulo dorado”, donde surgió el cártel de Santa Rosa de Lima: Apaseo el Alto, Apaseo el Grande, Salamanca, Irapuato y Celaya.
En esas comunidades predomina el huachicoleo y los índices de violencia se han elevando; como en Irapuato, donde los asesinatos se incrementaron 300 por ciento de acuerdo con el Observatorio Ciudadano Irapuato ¿Cómo Vamos?
Mientras que en Salamanca, Irapuato y Celaya se concentran los asesinatos de policías municipales, que pasaron de 11 en 2017 a 55 en lo que va de 2018, lo que ubica a Guanajuato en primer lugar nacional, según la organización Causa en Común.
La Procuraduría de Justicia informó que 90 por ciento de los crímenes contra policías están vinculados con la delincuencia, es decir, se sospecha de una relación con grupos delincuenciales.
El cártel de Santa Rosa de Lima no solo se ha expandido en Guanajuato, sino que sus dominios alcanzan a Querétaro y Michoacán. Las autoridades identifican a José Antonio Yépez, El Marro, como líder de la organización.
El año pasado, en un video en redes sociales, este grupo le declaró la guerra al CJNG, cuyas operaciones iniciaron en los municipios del Rincón, frontera con Jalisco: San Francisco y Purísima, y El Mencho designó como jefe de plaza en Guanajuato a Francisco Cerda, El Señor de la Silla.
Falta vigilancia en ductos
La refinería Antonio M. Amor, ubicada en Salamanca, se ha convertido en el pesar de las autoridades, que acusan a Pemex de la falta de la vigilancia de los ductos.
“Guanajuato requiere más apoyo, sobre todo porque se trata de un delito federal”, dijo el entonces gobernador Miguel Márquez.
Entre enero y mayo de este año, la Policía Federal aseguró 10 millones de litros de hidrocarburo robado, cifra superior a los 4.5 millones decomisados en 2017.
El comisario de la PF en la entidad, Miguel Ángel Simental, atribuye el aumento a los operativos y no a un alza en el robo de hidrocarburo.
Pemex no ha escapado de la violencia, pues este año fueron asesinados dos empleados: su jefe de Seguridad Física, capitán del Ejército, Tadeo Lineol Alfonzo, y Gabriel Alejandro Aguilar, del departamento de Obra Pública y Adquisiciones, ambos de Salamanca.
De acuerdo con la fiscalía, una de las líneas de investigación es el lavado de dinero, mediante la asignación de contratos de Pemex.
La guerra entre los cárteles puso a la entidad como el segundo más violento del año, con mil 671 homicidios dolosos, según cifras del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
Tan solo agosto fue el más violento jamás registrado en la entidad, con 244 ejecuciones, un homicidio cada tres horas.
Según las autoridades locales, 80 por ciento de los asesinatos están relacionados con el crimen organizado.

Aseguran gasolina y vehículos
En Oaxaca, el Ejército y las fuerzas de seguridad estatal aseguraron contenedores, vehículos y una pipa con 20 mil litros de combustible robado, además detectó una toma clandestina de Pemex en Salina Cruz.
En una primera acción, elementos de la Policía Estatal y del Ejército aseguraron 10 vehículos con 16 mil 500 litros de huachicol en la región del Istmo de Tehuantepec.
En una segunda acción se decomisaron cuatro contenedores y una pipa con 3 mil 500 litros de gasolina robada.
En el Estado de México, elementos de la Secretaría de Seguridad recuperaron 6 mil litros de combustible, y aseguraron tres vehículos.
El operativo se llevó a cabo en la carretera Toluca-Atlacomulco, a la altura de la colonia Santa Juana de San José, luego de recibir un reporte por la baja de presión en los ductos de Pemex.

Milenio Diario