Estudian naufragios en la Península

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El equipo del CICORR estuvo acompañado de la arqueóloga Helena Barba Meinecke.

Por: Noemí Heredia Bernés

Guiados por la experta arqueóloga Helena Barba Meinecke, científicos del Centro de Investigación en Corrosión (CICORR) de la Universidad Autónoma de Campeche (UAC) visitaron el Museo de Arquitectura Subacuática, ubicado en el Fuerte de San José “El Alto”.
Encabezados por el doctor Javier Reyes, los científicos del CICORR llevaron a cabo estudios arqueométricos para identificar materiales, huellas de uso, composición, entre otros datos que proporcionarán información puntual sobre naufragios en la Península de Yucatán.
La arqueóloga Helena Barba, responsable del Departamento de Arqueología Subacuática, del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), recordó que el Museo de Arquitectura Subacuática, conocido como el MARSUB, se destaca como el primero en su tipo en todo el Continente Americano y que posee una colección de piezas que datan desde el pleistoceno hasta el Siglo XIX.
Creado el cinco de diciembre del 2017, el MARSUB ofrece una colección inédita compuesta por objetos procedentes de contextos arqueológicos sumergidos en aguas del Golfo de México y Caribe mexicano, así como de ríos, lagos, lagunas, manantiales, arroyos, cenotes, cuevas inundadas, semi-inundadas y terrenos ganados al mar de la Península de Yucatán.
A través de las seis salas, el Museo de Antropología Subacuática ofrece a los visitantes toda una experiencia visual y auditiva en cada uno de sus espacios, donde se aprecian maravillas del patrimonio cultural sumergido de la Península de Yucatán, recabado por la Subdirección de Arqueología Subacuática del INAH a lo largo de cuatro décadas.
Cabe destacar que entre los principales atractivos que ofrece el MARSUB a sus visitantes se encuentran la historia narrada por Naia, la mujer más antigua de América, hoy en día sumergido en la cueva Hoyo Negro de Tulum, Quintana Roo.
De igual forma, la colección de objetos de oro, esmeraldas y otras piedras preciosas, así como monedas macuquinas de plata, recuperados en las exploraciones del Ancla Macuca identificado en el arrecife Alacranes, Golfo de México.