El Chapo sobornó a PGR e Interpol, asegura El Rey

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AFP y EFE/Nueva York

Joaquín El Chapo Guzmán sobornó a funcionarios de la Procuraduría General de la República (PGR), policías federales, militares y hasta a agentes de la Interpol, aseguró Jesús El Rey Zambada, en el tercer día del juicio contra el narcotraficante.
Durante más de cuatro horas, el hermano de Ismael El Mayo Zambada, cofundador del cártel de Sinaloa, contó los orígenes de la organización criminal y su violenta guerra contra los hermanos Arellano Félix, líderes del cártel de Tijuana.
El Rey aseguró que “personalmente” dio sobornos a altos funcionarios, como al “comandante” de la PGR, al de la Policía Federal de Caminos, al de la Policía Judicial, a autoridades militares y “a Interpol también”, pagos que alcanzaban los 300 mil dólares al mes.
El cartel controlaba varios estados, y en estos sobornaban “principalmente al gobernador, al procurador, al director de la policía federal y municipal”, abundó.
Entre los mandos militares comprados por El Chapo estuvieron el general Gilberto Toledano, a cargo de Guerrero, al que le entregó 100 mil dólares en 2004 antes de llevar a cabo una operación en la entidad, dijo al jurado, en el segundo día de testificar contra el capo.
Dijo que en 2001, cuando Guzmán se fugó del penal de máxima seguridad de Puente Grande, Jalisco, él y El Mayo se encargaron de rentar un helicóptero para evitar su captura y lo recibieron en Querétaro.
Según el relato, el propio Jesús Zambada trasladó al entonces prófugo por carretera a Ciudad de México, donde los esperaban agentes policiales a sueldo para darle protección.
El jurado que decidirá el futuro del sinaloense, de 61 años, escuchó varios de los episodios más sangrientos de su carrera, entre ellos el tiroteo en la discoteca Christine, de Puerto Vallarta, donde sus pistoleros trataron sin éxito de asesinar a Ramón Arellano Félix, pero dejaron varios muertos.
Zambada dijo que 10 años después Arellano Félix fue asesinado en Mazatlán, Sinaloa, en una operación organizada por Guzmán; éste último le confesó que “si algo le dio gusto fue haber matado” a Ramón.
También relató que su hermano, próximo al capo Amado Carrillo Fuentes, decidió abandonar el cártel de Tijuana y asociarse con El Chapo y Juan José Esparragoza, El Azul.
El Rey, que fue detenido en 2008 y luego extraditado a EU, ha recibido de las autoridades estadounidenses ayuda para sacar a su familia de México y protegerla en territorio estadunidense.
Tras declarase culpable de varios delitos, el narcotraficante está a la espera de conocer su sentencia, que puede alcanzar la cadena perpetua, pero que se reduciría si el juez tiene en cuenta su cooperación con la justicia.

Milenio Diario