La organización del trabajo en templos y palacios mayas

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SIGNOS DE REALIDAD
JOSE G. HUCHIM H.

Hace algunos años el doctor Pablo Chico Ponce de León, especialista en arquitectura, me preguntaba que cuál era la relevancia social del proceso constructivo durante la época prehispánica. Entonces, con base en la experiencia, pusimos a trabajar el disco duro para generar algunas tesis que nos lleven a responder sobre el tema. No hay que ser un especialista para plantear muchas preguntas y respuestas, cuando admiramos las obras arquitectónicas de nuestro pasado.
Concluimos que cierto grupo social tenía como tarea dirigir y diseñar edificaciones como palacios, templos y edificios administrativos a partir de la experiencia lograda con las construcciones domésticas o habitacionales. Para que este grupo social ejerza esta actividad debió existir una jerarquía y una organización del trabajo. Por lo tanto, había especialistas para cada una de las labores de edificación, organizados por medio de gremios y dirigidos por maestros especializados en cada una de las labores.
Había desde quienes recibían instrucciones de la elite gobernante que traducían en edificaciones y mensajes relacionados con los dioses y la clase dominante para reafirmar el poder, por medio de un lenguaje que se expresa en la decoración de las edificaciones.
Otros grupos de especialistas eran los que se dedicaban a la tala de árboles, y los que se ocupaban de extraer una piedra caliza muy singular para calcinar y producir cal para los morteros. Un grupo más de expertos realizaban el apagado de la cal, aplicando ciertos aditivos vegetales, y diferentes granos de aglutinantes según su uso.
Qué decir de los maestros albañiles, junto con sus ayudantes, con gran experiencia en los detalles para lograr la obra negra y posteriormente los acabados que regularmente requerían de la participación de expertos pintores para complementar los diseños que ornamentaban tanto el interior como el exterior de los palacios y templos.
La organización del trabajo relacionado con la construcción evidentemente existió, ya que he rescatado muchos términos de elementos arquitectónicos, las actividades puntuales de los procesos constructivos, la asignación de rangos según el nivel de conocimiento en albañilería y demás actividades relacionadas con la construcción en el diccionario Pío Pérez, y marcas de canteros en las piedras.
Profundizar en este tema reconstruyendo la organización de trabajo en la construcción de los palacios y templos permitiría entender con mayor profundidad nuestro legado arquitectónico.