Tecnología 5G, elitista; millones solo textean

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Susana Mendieta/México

La quinta generación móvil (5G) llegará a México en 2020; sin embargo, 24 por ciento de la población del país, es decir, 27 millones de personas, usa un celular de segunda generación, lo que significa que solo tiene acceso a mensajes de texto (SMS) y llamadas telefónicas.
Dicha situación, coinciden especialistas, está directamente relacionada con la desigualdad económica que existe en México, toda vez que el elevado costo de los equipos lleva a muchas personas a adquirir un teléfono económico o incluso obsoleto, mientras que otras pueden comprar equipos con un valor de hasta 25 mil pesos.
En México, según The Competitive Intelligence Unit (The CIU), un equipo de gama baja (con características muy limitadas de acceso a internet) cuesta alrededor de 3 mil pesos, mientras que uno de gama media tiene un precio máximo de 10 mil pesos.
No obstante, uno con todos los beneficios de navegación, con tecnología 4G e incluso 5G, para, por ejemplo, ver videos en alta definición, cuesta hasta 26 mil pesos.
A lo anterior se le debe sumar que las personas con menos recursos económicos, e incluso aquellas que pertenecen a la tercera edad, suelen “heredar” los equipos viejos de los más jóvenes, con lo que es muy común que la generación a la que pertenecen sus teléfonos sea 2G o 3G.
Un estudio realizado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) indica que si bien en América Latina y el Caribe aproximadamente 70 por ciento de la población tiene acceso a las tecnologías móviles, menos de 20 por ciento ha adoptado la tecnología 4G, pues alrededor de 40 por ciento usa 2G y el otro 40 utiliza 3G.
De acuerdo con el BID, el problema con las tecnologías antiguas es que funcionan a velocidades más bajas y no son tan capaces como la 4G para proporcionar acceso a muchas aplicaciones de valor agregado.
“La 4G es hasta 10 veces más rápida en velocidad de descarga que la 3G, lo que permite a los usuarios y empresas utilizar más y mejores servicios. Por ejemplo, una velocidad de descarga de 2 mega bytes por segundo (Mbps) permite el envío de correos electrónicos y una navegación web simple, mientras que 4 Mbps permiten la navegación completa y el uso de aplicaciones de pagos en línea; se requieren de 6 a 8 Mbps para hacer videoconferencias y 25 Mbps para la transmisión de video HD”, indicó el BID.
Sin embargo, según especialistas, la velocidad es lo de menos si se toma en cuenta que no tener acceso a las últimas aplicaciones es perjudicial, dado que su uso tiene impacto en el desarrollo de los países.
Por esta razón, el BID señaló que es imperativo desplegar tan pronto como sea posible la tecnología 4G y mejorar la calidad (velocidad de descarga) del servicio.
En México, respondiendo a la necesidad expresada por el organismo, se ha propuesto hacer un apagón de la tecnología 2G, para que únicamente opere la 3G; sin embargo, a decir de la Cámara Nacional de la Industria de la Electrónica y Tecnologías de la Información (Canieti), tendrá un elevado costo, sobre todo por el precio de las terminales.
En este sentido, la Canieti tiene una propuesta para realizar ese apagón y migrar a los usuarios de 2G a 3G, no obstante, la propuesta por el gobierno entrante a la subsecretaria de Tecnologías de la Información y Comunicaciones (TIC), Salma Jalife, propuso a la misma industria que dicha migración sea directamente a 4G, lo cual fue considerado como poco viable, precisamente por el costo del equipo.
El precio promedio de un equipo con tecnología 2G es de alrededor de 500 pesos, mientras que el de uno 3G es de 800 pesos, en tanto, el de 4G está en mil 600 pesos.
Según el BID, el desafío para la región es doble, pues por un lado debe invertir en tecnologías para ponerse al día con las economías más avanzadas, cerrar la brecha existente y, al mismo tiempo, eliminar la interna para que los segmentos más vulnerables de la población no se queden atrás.
Por otro lado, la región necesita mantenerse al día con los proyectos innovadores si quiere estar en la frontera de una industria que se caracteriza por ser dinámica y cambiante, dado que la falta de innovación significa quedarse atrás.

Milenio Diario