EU solo ha reunificado a 364 menores de casi 3,000

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El infante llegó en avión después de que autoridades consulares hondureñas hicieron los arreglos pertinentes

Agencias/Washington

A una semana de que venza el plazo ordenado por un juez para reunificar a familias migrantes separadas en la frontera, el gobierno de Donald Trump solo ha reunido a 364 de los casi 3 mil niños que están en esa situación, entre ellos el bebé hondureño que estuvo cinco meses sin sus padres.
La cifra corresponde a un documento judicial público registrado ante el juez el jueves.
Reunir a las familias ha sido complicado y caótico, pues ni siquiera está claro cuántos niños fueron separados por el programa “tolerancia cero”, una política concebida para desalentar la migración ilegal.
La cifra oficial inicial de mil 995 fue aumentada después hasta “2 mil 300”, posteriormente la administración habló de “3 mil”, aunque la semana pasada el gobierno dijo que eran 2 mil 551.
Las separaciones tuvieron lugar porque los padres fueron perseguidos por cruzar ilegalmente la frontera desde México y, al ser enviados a centros carcelarios, separaron a los niños porque la ley no permite tener a los menores allí.
Un juez federal de San Diego ordenó el 26 de junio que los menores fueran devueltos a sus padres. La mayoría de las familias separadas proceden de El Salvador, Guatemala y Honduras.
La administración fue incapaz de cumplir a tiempo con el plazo que dio el juez para devolver a los 103 menores de hasta cinco años el 10 de julio. El gobierno aseguró que la reunificación se completó dos días después.
A una semana de que se cumpla el plazo para devolver a los niños mayores a cinco años, el gobierno afirmó en el escrito judicial que ha identificado a mil 606 de los padres, de los que 848 han recibido ya el visto bueno para que les sean entregados sus hijos.
La ola de indignación generada por las separaciones llevó a Trump a firmar el 20 de junio una orden ejecutiva para ponerles fin, pero el decreto no acabó con la persecución penal de indocumentados.
En tanto, ayer llegó a San Pedro Sula procedente de EU, Johan Bueso Montecinos, el bebé de 10 meses que se volvió símbolo de la política del gobierno de EU de separar a migrantes de sus hijos.
El menor llegó en avión después de que las autoridades consulares hondureñas y estadunidenses hicieron los arreglos pertinentes, después de cinco meses de que fue separado de su familia.
Así concluye la travesía de Johan, un bebé cuya corta vida ha pasado por la pobreza de Honduras, un desesperado cruce por la frontera de EU y figurar en las primeras planas de los diarios del mundo.
Capturado por agentes de la Patrulla Fronteriza casi al instante de su llegada, el padre de Johan fue deportado, y el pequeño de 10 meses permaneció en un albergue en Arizona bajo el cuidado del gobierno estadunidense.
En los cinco meses que siguieron, dio sus primeros pasos y pronunció sus primeras palabras. Sus padres se lo perdieron todo. La última vez que lo vieron tenía dos dientecillos. Ahora su dentadura está completa.
A principios de julio, Johan compareció ante un juez de migración. Según un reporte de AP “la ofuscación del juez sobre cómo lidiar con un pequeño detenido en pañales que se alimentaba con un biberón” causó indignación internacional.
“Nunca pensé que fueran tan crueles”, dijo Rolando Bueso, de 37 años y padre del menor.
Rolando pensó que escaparía de su dura vida en el pequeño pueblo de Libertad; sin embargo, tras una odisea en la que padecieron de frío y malas condiciones para llegar a EU, fueron detenidos por un agente de la Patrulla Fronteriza.

Milenio Diario