Recuerdos del alma

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“Por una rosa te conocí, por una rosa me enamoré de ti. Fue en una tarde cuando en tus manos vi aquella rosa tan primorosa, te la pedí” (Los Polanko)

Entrevista por: Daniel Castillo

Vicente Polanco Caamal
*40 años dedicado a la música
*Perteneció al grupo Los Polanko
*Músico especializado en el saxofón

La vida de Vicente Alejandro Polanco Caamal ha sido un trayecto especial, con 40 años dedicado a lo que más ama: la música. Exintegrante del grupo musical Los Polanko, quienes fueran muy reconocidos en la década de los 70, con cientos de discos en vivo. Hay éxitos que todos recuerdan como El Manantial, Por una rosa y La cumbia de los pajaritos.

¿Cómo es que incursiona en el mundo de la música?
Vengo de una familia de músicos, mi padre nos impulsó mucho a mis hermanos y a mí a aprender un instrumento. Uno de mis hermanos aprendió el teclado, yo el saxofón, todos tocamos guitarra, y cuando estábamos jóvenes nos preparamos y formamos el grupo “Los Polanko”, que aún sigue siendo reconocido por los adultos, y que en ese entonces teníamos giras con presentaciones, nos dedicamos de lleno a la música.

¿En qué momento decidieron poner fin al grupo y tomar caminos diversos?
Todo lo que empieza, algún día termina. Llegó el momento en que teníamos que prepararnos en algo más y nos pusimos a estudiar, todos somos profesionistas, en mi caso estudié ingeniería, aunque yo sí me mantuve en la música con el grupo “Alex y sus Teclados”, actividad que sigo desempeñando.
Yo terminé mi carrera, pero la verdad me gustaba más la música, ya tenía yo el conocimiento y antes era un poco más fácil trascender, no éramos muchos tecladistas y teníamos bailes, presentaciones, y ahí me voy a mantener.

¿Qué tan difícil ha sido esta transición musical, con las nuevas generaciones y los nuevos ritmos?
Desde que terminamos con “Los Polanko” y decidí continuar en la música, me di a la tarea de posicionarme, sobre todo en los municipios, en las comunidades, en algunas giras por el sureste. Pero de un tiempo a la fecha la situación se ha complicado un poco, un tanto por la tecnología, otro porque la gente ya casi no va a los bailes populares. Hace 30 años se organizaba el baile popular y se llenaba, ahora ya no, a veces prefieren los grupos de fuera que pagar una cuota de recuperación con grupos locales.

¿Qué podría hacer falta para retomar esa esencia de los grupos locales y esos bailes populares de fines de semana en comunidades?
Creo que todo ha cambiado, desde el gusto de la gente por los grupos locales, y también porque antes los grupos se dedicaban exclusivamente a la música. Se armaban las giras, los bailes, era tiempo completo. Ahora por diversas circunstancias los grupos solo se juntan para ir a alguna presentación particular, o para algún evento y ya todos regresan a sus actividades normales, por eso es que cuesta un poco más de trabajo que la gente se sienta identificada por completo.
También la situación económica que no es la mejor, ha provocado este tipo de problemas que ha perjudicado a la música, ya no es para dedicarse al 100 por ciento.

¿Qué podrían hacer los niños y jóvenes que actualmente se están formando en una escuela de música y que buscan trascender?
Yo les diría que si de verdad se van a dedicar a la música, que le echen muchas ganas, que estudien mucho y que busquen crecer desde esas escuelas. Que si lo van a tomar como entretenimiento nada más, no van a destacar. Si buscan ser protagonistas, que se dediquen de lleno, porque ahora esta actividad no la están valorando como antes, como una profesión.