La práctica hace al maestro

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Eduardo Serrano Chi
Con más de 250 exposiciones en su haber, el artista plástico se declara autodidacta, pues que buscó graduarse en una de las Universidades más exigentes, la de la vida, y tomar clases directas de grandes como Cuevas y Tamayo.

Las nuevas generaciones quizá poco sepan o hayan escuchado de él, pero seguramente les asombrará gratamente saber que Campeche cuenta con artistas que por su talento y dedicación se han convertido en “ciudadanos del mundo” y que con el cúmulo de experiencias y logros alcanzados, son un aporte invaluable para nuestra identidad artística y cultural. Su nombre es Eduardo Serrano Chi y sus manos han sostenido el lápiz y el pincel desde sus primeros años de vida y su obra la conocieron artistas de la talla de José Luis Cuevas, Juan de la Cabada Vera, Rufino Tamayo y Francisco Toledo.

¿Desde cuándo el dibujo, la pintura?
Yo toda mi vida la he dedicado al arte. Dicen que a veces así nace uno, que es innato lo que uno viene a hacer a este mundo, y creo es mi caso. Aunque también tuve como impulso desde pequeño a mi abuelito, don Ángel Chi Tun, a quien veía dibujar… él lo hacía por entretenimiento, pero en mí se convirtió en un hábito, en una forma de vida, e inicié con el dibujo, que es la base de todo en la pintura es el dibujo.
Pero algo importante, el talento no lo es todo, uno debe trabajar para pulirlo, pues como bien dicen: “la práctica hace al maestro”.

¿Cómo desarrolla de su obra?
De toda mi vida he dibujado y pintado, he sido autodidacta pero tuve los mejores maestros que pude haber tenido, pues en mis ganas de aprender y conocer he viajado mucho y conocido a muchos pintores, artistas plásticos, con los cuales he compartido mi obra, de los que aprendí muchísimo y con los cuáles puedo decir se crearon vínculos de amistad como fue el caso de Rufino Tamayo, José Luis Cuevas y el pintor oaxaqueño Francisco Toledo.

¿Por qué retratista?
En la historia del arte, el retrato está considerado como el género más complicado de la pintura, incluso grandes artistas han producido su obra y nunca pintaron un retrato propio o de alguien más. Se trata de dedicación, de práctica y más práctica para saber captar las líneas, las expresiones de un rostro, la esencia y las emociones de quien se pinta. Y sí, creo que ha sido algo que caracteriza mi obra, varios de mis cuadros, de retratos personajes ilustres, se encuentran en exhibición en galerías

¿Qué aconseja a quienes sienten pasión por la pintura?
Yo he dedicado toda mi vida al arte, no he trabajado en otra cosa que no sea eso y vivo de ello. Por eso, quiero decirles que si verdaderamente es lo suyo se apasionen y trabajen, que practiquen, practiquen y practiquen, pero sobre todo aprendan y lean mucho, sobre todo ahora que con la facilidad que da el Internet con un “click” pueden conocer de grandes artistas de todo el mundo y admirar sus obras, pero si es posible, que viajen para verlas en vivo pues es una experiencia indescriptible que los enriquecerá en la misma medida.

Eduardo Serrano Chi tiene dos hijos que le siguen el paso, Eduardo y Carlos Antonio, a quienes –dijo- les gusta pintar como algo innato, genético, creo de tanto verme pintar.
Entre los recientes trabajos del artista se encuentra un retrato que se forma ya parte de la colección de arte del Archivo General del Estado de Campeche, el del escrito campechano Juan de la Cabada Vera, a quien recordó con cariño
“Tuve el privilegio de conocerle y ser su amigo, de nutrirme de sus relatos y experiencias, pero sobre todo de su don de gente, siempre dispuesto a ayudarte, alegre, y así lo plasmé en mi obra, tal cual lo recordamos muchos campechanos”, finalizó.