Madres trabajadoras no festejarán su día

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Miles de mujeres campechanas diariamente salen desde muy temprano a su hogar y regresan hasta tarde para sustentar sus hogares

Aunque el 10 de mayo es un día en el que muchas madres de familia son consentidas con flores, regalos e incluso serenatas, para muchas otras es un día normal, debido a que la escasa economía que impera en su hogar las obliga a trabajar (también en días festivos) para llevar el sustento a sus pequeños.
Con el objetivo de reconocer el valor de esta figura en la familia, esta fecha se celebra desde el 13 de abril de 1922, tras una convocatoria que lanzó el periodista Rafael Alducín, fundador del periódico Excélsior, para establecer una fecha que homenajeara a las mamás.
Francisco Rodríguez Ruiz, Jefe de Prestaciones Médicas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) informó que en lo que va del primer trimestre de este año, la delegación del IMSS tiene un registro de más de 551 bebés nacidos. Destacó que los municipios de Ciudad del Carmen y Campeche registran 350 nacimientos al mes y recordó que en el año 2017, la institución recibió dos mil 513 niños y niñas, mientras que en el 2016, fueron dos mil 594 nacidos vivos.
Según datos proporcionados por el Consejo Estatal de Población (Coespo) en Campeche, durante el 2016 se registraron 17 mil 361 nacimientos, de los que mil 738 corresponde a madres solteras, 7 mil 908 a mujeres casadas, 7 mil 454 en unión libre, 15 separadas, 30 divorciadas, 11 viudas y 205 no especificado.
De ese total, 2 mil 719 son madres de familia que trabajan, 14 mil 481 no ejercen alguna actividad laboral fuera del hogar y 161 no especificaron.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), en el cuarto trimestre de 2016, la tasa de participación económica de mujeres de 15 y más años es de 41.9%. Prácticamente es la misma tasa para las mujeres con al menos un hijo nacido vivo (42.2%) y las mujeres sin hijos (41.2 por ciento).
Con respecto a la unidad económica donde laboran, el documento señala que el 35.6% de las madres ocupadas trabajan en el sector informal; 28.4% en empresas y negocios, mientras que el 22.8% en instituciones públicas y privadas.
En ese sentido, la mayoría son comerciantes, trabajadoras en servicios personales, trabajadoras industriales, artesanas y ayudantes.

CAMPECHANAS CONTRIBUYEN A ECONOMÍA FAMILIAR
Wendy Concepción Martín Hernández, es tan solo un ejemplo de las miles de mujeres campechanas que diariamente salen desde muy temprano a su hogar y regresan hasta tarde con el objetivo de contribuir en la economía familiar.
Acompañada por su pequeña hija de 3 años, camina por las diversas calles del Centro de la Ciudad pregonando las guayas, las ciruelas y demás frutos de temporada con el fin de que los empleados de las oficinas y habitantes de las casas ubicadas en esa zona tengan un manjar que disfrutar a cambio de unos cuantos pesos que le permitirán a ella, adquirir los productos básicos para su familia.
La madre de 31 años despierta antes de que salga el sol para dejar listo el desayuno en su hogar y salir a tomar el vehículo que la dejará en el mercado “principal” de esta ciudad capital para comenzar la venta, pero no viene sola, la acompaña su madre, la mujer que desde hace décadas se dedica a esta labor y le enseñó el oficio.
“Tengo tres hijos, uno de nueve, uno de ocho y ella de 3 años, mi esposo se dedica al campo pero nos ayudamos entre los dos para poder sacar adelante a nuestra familia”, dijo.
Consideró que no es difícil encargarse de sus pequeños y al mismo tiempo trabajar, opinó que es cuestión de organizarse, ya que la situación en la actualidad es difícil y es por ello que “para que alcance el dinero” deben trabajar tanto el esposo como la esposa.
En ese contexto envió un mensaje a los jóvenes para que estudien y aprovechen que hoy tienen las oportunidades para hacerlo, así como el esfuerzo que hacen sus padres para darles lo mejor, lo que ellos no tuvieron cuando eran niños.
Comentó que inició trabajando en las labores del hogar, pero ante la falta de recursos optó por dedicarse a la venta de productos del campo, ya que ellos la obtienen de sus propias siembras.
Al igual que Wendy, Delia Vázquez es una joven madre de 30 años de edad con dos pequeñas hijas, que aun cuando cuentan con apoyo de sus esposos, la situación económica, pero también sus deseos de superarse la llevaron a emprender en una pequeña tienda de productos básicos.
Consideró que aun cuando se han abierto muchos espacios para el sector femenino, hace falta reforzar el tema de la educación y salud para este sector de la población.

Información: Lorena García