Noemí Heredia Bernés
El Obispo de Campeche, monseñor José Francisco González González presidió la misa de clausura de la fiesta en honor a la Virgen de Hool donde estuvo presente la imagen del Cristo Negro, Señor de San Román.
Cientos de feligreses asistieron ayer por la mañana a Hool para presenciar el último día de la fiesta donde monseñor presidió la misa del medio día a orillas de la aguada acompañado de la imagen del Cristo Negro que peregrinó desde la capital bien custodiada.
El obispo presidió la misa con los presbíteros Juan Manuel Lemus y Martín Mena Carrillo, párrocos de Sihochac y de San Román, respectivamente, con quienes al concluir, entre cantos y alabanzas vio subir a la Virgen de Hool a su altar. Antes, impuso el sacramento de la Confirmación a niños y jóvenes.
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Atentos al llamado de Dios
Por otra parte, el presbítero Francisco Velázquez Trejo, párroco de la Catedral de Campeche exhortó a la feligresía estar atentos al llamado de Dios en cada situación que se presente en la vida, al celebrar la misa del medio día de ayer en donde se conmemoró a San José Sánchez del Río, el Niño Cristero conocido como Joselito.
En representación del Obispo de Campeche, el padre Francisco invitó a los feligreses a reflexionar y llevar a la práctica la palabra de Dios, y pidió sentirse regocijados porque el hecho de haber nacido es una muestra de amor y elección de Dios, como una vocación que da sentido a la vida.
Durante la misa, recordó que el 10 de febrero la Iglesia celebra a San José Sánchez del Río, un santo que ha dado un gran testimonio de fe y amor a Dios, pues siendo un niño durante la Guerra Cristera no renunció a su fe a pesar de su vida.









































