Vocación de sanador

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Ha dedicado prácticamente toda su vida a la noble labor de sanar, con muchas más satisfacciones que tristezas, con sacrificio familiar, pero con un profundo amor a su profesión, la cual la considera como una vocación y ahora Campeche se lo reconoce al entregarle le Mérito Médico 2018.
Es el doctor Wilberth Brito Burgos, especializado en Anestesiología, que desde el año de 1970 llegó a Campeche donde ha ejercido durante 48 años.

¿Cómo le nace el amor a la medicina?
Para la medicina se debe tener vocación, nos debe nacer desde niños, tal vez porque nacimos en aquella época en que nuestros padres nos llevaban al doctor por cualquier dolencia y empieza a nacer cierta admiración por esa persona que te ayuda a recuperar la salud, y se queda en la memoria, luego de los estudios que realizamos en primaria, la secundaria, al llegar a la preparatoria es donde empieza a fijarse la vocación, y ahí me di cuenta que quería ser médico.

¿Fue muy difícil estudiar medicina?
En esa época eran siete años de estudios en Medicina, era la carrera más difícil de todas las que existía. Además, se tenía una exigencia de estudios muy fuertes, como Anatomía Humana que eran complicadas de entender, eran muchos libros, 11 libros en esa materia.
Solo entramos a medicina 14 y logramos terminar 12, por la dificultad de los estudios y de las prácticas, porque antes practicábamos con cadáveres putrefactos para entender y conocer el cuerpo y pocos lo aguantaban. Ahora ya se tienen más avances y no hay tanto problema por eso, pero sigue siendo una profesión muy demandante.

¿Cuánto sacrificio le tomó ser médico y su especialidad?
Es una carrera muy demandante, quien decide estudiar Medicina debe tener en cuenta que abandona la vida social y familiar, se acabaron las salidas, el cine, la novia, las reuniones, porque hay que leer mucho y estudiar a fondo. Entramos a los 18 años, en la plena juventud, y acabamos entre 7 y 9 años después, ya cuando pasamos los 25, por eso se requiere vocación, para ser un buen médico.

¿Qué satisfacciones le ha dejado el ejercicio médico?
La satisfacción de quitar el dolor, además de que podemos ver a pacientes que llegan muy graves y después de atenderlos, cuando se van, verlos nuevamente sanos, esa felicidad se comparte. Desafortunadamente también hay momentos de tristeza, desgraciadamente hoy día la gente acusa en muchas ocasiones que se actúa con negligencia, cuando no es así, no somos dueños de la vida, somos gente normal que estudia una carrera para ayudar a sus semejantes, pero no para llevarlos a la vida eterna. Ningún médico dejaría morir a alguien, hacemos todo lo que está en nuestras manos, son designios de Dios y no podemos ir en contra de eso.

¿Qué consejo da a las nuevas generaciones que inician el camino de la medicina?
Como le digo a los jóvenes desde que fui maestro en la residencia de los hospitales Álvaro Vidal y de Especialidades, la medicina es devoción, en segunda, no te vas a hacer rico con tu carrera, porque no puedes sobrepasar los límites de la moral. Estudias medicina, tienes bastante trabajo que te genera un desgaste, pero no puedes abusar, no debes caer en el mercantilismo, la medicina es humana.