Pasión por la cultura

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“Todos los nombres son un solo nombre/ todos los rostros son un solo rostro,/ todos los siglos son un solo instante/ y por todos los siglos de los siglos/ cierra el paso al futuro un par de ojos” (Octavio Paz)

Andrés Poot Marín

*Estudió Ingeniería Civil en la Universidad Autónoma de Campeche
*Actor, traductor, promotor cultural de literatura y cine
*Fundador del Cineclub de la Facultad de Ingeniería de la UAC y de la sala de lectura “Piedra de Sol”

 Andrés Poot Marín recién cumplió los 27 años y, aunque estudió Ingeniería Civil, su verdadera pasión es el arte y la literatura, actividades a las que actualmente se dedica casi exclusivamente.

Andrés, ¿a qué te dedicas actualmente?
Pues me desarrollo como intérprete de textos, en realidad desde pequeño he sido muy bueno para los idiomas sí que traducir textos es lo que me genera los medios económicos para sobrevivir, pero estudié en la Universidad Autónoma de Campeche Ingeniería Civil, profesión en la ue me desarrollé algunos años.

En el ámbito teatral, ¿en qué has participado?
En el 2017 estuve en la obra “Un café para intelectuales” y en 2018 en “Desde la Window”, en ambas ocasiones bajo la dirección del maestro Alfonso Esquivel, en la compañía de Teatro Universitario.

¿Cómo llegas al teatro?
Pues fue de repente, un día que la Universidad realizó una convocatoria buscando actores con o sin experiencia, de cualquier perfil, de cualquier físico, edad o condición, audicioné y desde entonces colaboro aquí.

¿Cómo enlazas la ingeniería con la literatura?
Simplemente porque es una cuestión humana, es decir, la ingeniería es el desarrollo de algunas técnicas que ha hecho el ser humano a través de la historia para sus necesidades y la literatura igual es una necesidad humana. Esa es la relación más evidente que hay entre ambas. Puedes hacer, por ejemplo, el personaje de un ingeniero y hacer un trasfondo. Igual me ha servido ser ingeniero para dibujar cómo montar el escenario, con un programa que usamos los ingenieros, el dibujo de la escenografía; aplico lo que sé de mi carrera profesional en lo que sea que yo haga

¿Cuáles son las actividades de promoción cultural que realizas?
Pertenezco a un grupo, a un colectivo que se llama Biblioteca Rebelde Itinerante “Juan de la Cabada Vera”, en el que nuestra misión es llevar los libros a espacios abiertos, públicos para que los transeúntes se acerquen y tomen un libro o participen en la lectura seleccionada en voz alta y luego hacer una charla en la que compartamos lo que nos pareció la lectura, qué nos evoca, generar una dinámica de compartir y retroalimetarnos.
El colectivo se reúne cada jueves en el Parque Principal de 6 de la tarde a 9 de la noche, de todos modos, anunciamos las actividades que realizamos en la página de Facebook que tiene el mismo nombre del colectivo.
Y por ejemplo, recién acabo de iniciar un círculo de lectura del Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes Saavedra, en donde algunos se han sumado y nos reuniremos durante 5 meses para leer, estudiar y disfrutar de esta obra clásica, para lo cual nos han prestado un espacio en Central Sureste, ubicada en el Centro Histórico. El colectivo inicia en 2013, bueno, inició antes, como en 2009, pero se suspende una temporada por cuestiones de tiempo y en el 2017 empezamos a trabajar de nuevo con otras actividades.

¿Y cómo es que pasas de ejercer la ingeniería a dedicarte de lleno a la cultura?
Yo trabajaba en la construcción, como ingeniero que soy, pero un día decidí que no me estaba agradando la situación de ese tipo de trabajo. Decidí trabajar por mi cuenta y como me gustan mucho los idiomas, pues sé un poco de inglés, francés, italiano y alemán, pues me sostengo de hacer trabajo como intérprete

¿Cuál es tu formación educativa?
Aparte de la Ingeniería Civil, como siempre me ha gustado leer, entonces tomé varios diplomados, como el Diplomado en géneros literarios, proporcionado por el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), Diplomado en medición cultural y educación artística, avalado por la Secretaría de Educación Pública, Diplomado en literatura mexicana del siglo XX, también por el INBA, el de Literatura europea contemporánea y actualmente, el Diplomado de formación de mediadores de lectura del Programa Nacional de Salas de Lectura (PNSL).

¿Puedes compartirnos algunos logros de tu vida?
Pues principalmente, haber sobrevivido a los 27 años, terminar mi educación profesional, pero yo cada día me pongo una meta. Por ejemplo, cuando entré al grupo de teatro yo nunca había hecho una actividad artística y ya llevo dos años, ya me paré varias veces en un escenario. Además, siento un gran logro en un proyecto que ya tenía un tiempo cocinándose, como el fundar el Cineclub de la Facultad de Ingeniería de la UAC. Además, me siento muy satisfecho de dar vida a mi sala de lectura “Piedra de Sol”, que se llama así por el poema del mismo nombre, escrito por Octavio Paz.

¿Algún mensaje a los jóvenes campechanos?
Pues principalmente, que sepan que no se puede vivir en un molde, decir “estudié esto o estoy destinado a esto, no hay de otra”, porque hay opciones, pero hay que trabajar duro. Que no estén “cuadrados” sino que aprecien otras facetas que hay en la vida.