Ya van 832 muertos por sismo y tsunami

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Destrucción de una mezquita en Palu, de hoteles y centros comerciales y la falta de electricidad son los daños más notables en la ciudad.

Agencias/Palu

El número de muertos a causa de los terremotos y el tsunami que asolaron el viernes la isla indonesia de Célebes aumentó al menos a 832, informaron las autoridades nacionales de manera oficial pero con la advertencia del vicepresidente del país insular, Yusuf Kalla, de que la cifra real de víctimas mortales ascenderá a varios miles.
Incluso ya en las primeras horas de este lunes, algunos medios indonesios, como el portal de noticias Kumparan, manejaban la cifra de 1200 muertos citando a la policía nacional.
Más de 36 horas después de la catástrofe provocada por un sismo magnitud 7.5, los equipos de rescate no habían conseguido llegar en Célebes (Sulawesi, en indonesio) a todas las localidades de la costa. Se teme que aún haya muchas personas atrapadas bajo el lodo y los escombros.
“El número de muertos seguirá incrementándose”, señaló Sutopo Nugroho, portavoz de la Agencia Nacional para la Gestión de Desastres. Casi todas las víctimas mortales -821 hasta esta madrugada- se registraron en la ciudad de Palu.
Además hay más de 500 heridos, algunos de gravedad, en la que es la cuarta isla en tamaño de Indonesia.
Los hospitales no daban abasto con la llegada de víctimas y muchos heridos tenían que ser atendidos al aire libre. Algunos establecimientos quedaron además deteriorados a raíz del seísmo.
Entre los desaparecidos hay unos 71 extranjeros. La isla no es un gran destino turístico, a diferencia de Bali o Lombok.
En Palu hay muchos edificios muy dañados, también una gran mezquita y un centro comercial junto a la playa y se hundió el principal puente de la ciudad. El domingo seguía sin haber electricidad y las redes de telefonía celular funcionaban de forma intermitente.
Los rescatistas sacaron este domingo a una mujer de entre los escombros del hotel Roa Roa en Palu.
“Afortunadamente, estaba debajo de un colchón. Por eso ha sobrevivido”, declaró un rescatista a la emisora Kompas TV.
Se teme que bajo las ruinas del edificio aún se encuentren sepultados medio centenar de huéspedes. De entre los escombros se escuchan voces de heridos pidiendo socorro, pero los equipos de rescate aseguran que no cuentan con las herramientas adecuadas para sacarlos.
Sin embargo, la noticia positiva de ayer fue la reapertura del aeropuerto por lo que la ayuda ya podrá empezar a llegar.
Los cadáveres cubiertos con lonas de color azul y amarillo están tendidos en las calles de Palu, y las autoridades dijeron que excavarán una fosa común para al menos 300 cuerpos.
No se sabe con precisión cuándo se realizaría el entierro, pero “debe hacerse lo más rápido posible por razones de salud y religión”, dijo Willem Rampangilei, director de la Agencia Nacional de Mitigación de Desastres. La mayoría de los habitantes de Palu son musulmanes.
Es probable que más al norte, más cerca del epicentro del terremoto, haya daños peores, pero no se ha podido acceder por el mal estado de carreteras y la falta de comunicaciones.
A los equipos de rescate les preocupa sobre todo Donggala, una comunidad de pescadores, desde donde no hay informaciones fiables pero se estima la muerte de once personas.
Con 260 millones de habitantes, Indonesia es uno de los países más poblados del mundo y se encuentra en el Cinturón de Fuego del Pacífico, donde se producen con frecuencia terremotos y erupciones volcánicas.
En agosto, varios sismos dejaron más de 500 muertos en la isla de Lombok, popular entre los turistas.
Además, Indonesia fue el país más afectado por el gran tsunami de la Navidad de 2004, cuando murieron más de 160 mil personas en el país.

Milenio Diario