Atlas, con cifras escalofriantes

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Alberto Ávalos/Guadalajara

La temporada es para el olvido, con todo y que el presidente del equipo, Gustavo Guzmán, declaró semanas atrás que este plantel era el mejor que habían formado desde que Grupo Salinas adquirió el equipo, en la cancha no se ha reflejado.
Después de 10 fechas, los Zorros suman dos de 30 puntos posibles, son último lugar general y tienen apenas un gol. Números que de estar activo el tema del descenso, seguramente serían alarmantes y los tendrían en serias complicaciones.
Este semestre, el equipo ya suma la peor racha en la historia de los torneos cortos sin sumar gol con 810, nada favorable, si se toma en cuenta que la más larga en la historia del futbol mexicano pertenecía también a los Zorros, pero en la temporada 1980-1981.
Para su mala suerte, ahora acechan la del mayor número de partidos sin ganar, que pertenece a los extintos Indios de Juárez, que durante el torneo Apertura 2009 no consiguieron ninguna victoria a lo largo de las 17 fechas.
Números que se asemejan a los conseguidos por los propios rojinegros en su peor torneo de la historia, pues durante la temporada 1970-1971, cuando aún se jugaba a temporadas de 34 partidos, los Zorros ganaron apenas cinco e hilvanaron 17 sin conseguir victoria.
De hecho, esas pésimas estadísticas le valieron a la escuadra para acumular lo que sería su segundo de tres descensos en más de 100 años de historia. Se mantuvieron un año en la Segunda División y volvieron de la mano de Alfredo Torres para la 72-73.
La directiva ha buscado por todos lados darle la vuelta a la situación, pero el 2018 ha estado simplemente plagado de malas decisiones, salidas de técnicos, cambios en la estructura y contrataciones que no han dado el ancho.
Por delante Atlas tiene la visita del subcampeón Toluca y después va a la casa del campeón Santos, dos de los peores rivales que le marca el calendario y en el momento menos indicado, sobretodo, cuando el nuevo técnico Ángel Hoyos no ha tenido el tiempo suficiente de trabajo.
En momentos tan críticos como el actual, aflora el amor propio, pero ni ése parece suficiente. La Cantera rojinegra ha arrojado a un par de elementos de calidad, como Brayan Garnica y Ulises Cardona, aunque sin las recompensas esperadas.

Milenio Diario