Benéfica, liberación de 18 plantas medicinales para su uso en el país

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Con la liberación de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) de 18 plantas medicinales para su uso legal, la población tendrá la posibilidad de emplear como alternativa la herbolaria y generar ahorros en el manejo de tratamientos médicos, consideró el médico y ex presidente de la Comisión de Salud del Congreso local, Manuel Ortega Lliteras.
Con el anuncio, plantas como valeriana, pasiflora, ginseng, ginseng siberiano, guaraná, cola de caballo, uña de gato, entre otras, podrán ser usadas en tés, infusiones o suplementos alimenticios. Esto permitirá que ese tipo de productos cumplan con un etiquetado adecuado, con las normas oficiales de producción y que sean de calidad. La medida fue posible tras cuatro años de trabajo con ese sector, de investigación y análisis, para determinar las dosis adecuadas para evitar que se presenten efectos adversos en los usuarios de este tipo de tratamientos.
Esto permite generar una regulación sanitaria que toma en cuenta los productos elaborados por el sector herbolario y de medicina tradicional en el
país. Al respecto, el ex diputado aplaudió la medida. “La Cofepris no aceptaba ciertas plantas medicinales para el tratamiento médico diario, tal como el gordolobo, el sauco y la pulmonaria que se emplea para males respiratorios y a un bajo costo, entre otros”, expuso.
Dijo que hay plantas medicinales mexicanas que tienen siglos empleándose en la medicina tradicional y cuya utilización está dentro de la cultura popular.
Compartió que atendió a una paciente de edad avanzada que tenía problemas de úlcera gástrica y que con ningún medicamente farmacéutico veía resultados, pero por su edad no podía ser intervenido quirúrgicamente. Con el uso de una corteza llamada cuachalalate, que se le suministró durante una semana en un litro de agua diario, cicatrizó la úlcera y dejó de sangrar.
“La herbolaria es una alternativa, es bastante económica y sobretodo es efectiva, aunque por supuesto ello implica cambios de hábitos alimenticios y en el modo de vida para evitar daños y reacciones secundarias”, finalizó.