Pesebres, tradición que comienza a diversificarse

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En la parroquia central de San Luis Obispo, con ayuda de la comunidad católica, se colocó la representación del nacimiento de Jesucristo.

Por: Tirso Alonso Balán Collí

La cuna del redentor ya luce en la parroquia central de San Luis Obispo, así como en el palacio municipal y en numerosos hogares calkinienses, por lo que se pueden apreciar los elementos necesarios para simbolizar la Navidad y el entorno del acontecimiento, aunque con el paso de los años esta tradición se ha ido diversificando.
Con el apoyo de la comunidad católica, el presbítero Juan Eliodoro Kantún Huchín colocó un auténtico Belén en la parroquia central de San Luis Obispo, con las características ideales para representar la escena del nacimiento de Jesús, una pequeña réplica del contorno geográfico donde vive la gente del campo, dedicado a exaltar no solamente el espíritu religioso de la navidad sino también el profundo amor del hombre por la naturaleza que le rodea.
En los distintos hogares calkinienses se puede apreciar el pesebre que puede ser visto a través de las puertas o ventanas por las personas que transitan en la calle, pero manteniendo siempre los elementos naturales de acuerdo con las posibilidades económicas del dueño de casa.
Desde hace más de una década, el artesano Francisco Canché May se encarga de armar las “casitas de nacimiento”, mientras que los comerciantes del mercado público “José del Carmen Cuevas Sierra” ofrecen toda una variedad de adornos para los pesebres, cómo el papel pintado para construir las montañas, talco de distintos colores, brillantina y micas transparentes, para imitar las piedritas, lamas y yerbas de incienso.
De acuerdo con la tradición y costumbre, el pesebre se mantiene durante todo lo que resta el mes de Diciembre y parte de Enero, y en algunos hogares hasta el día dos de Febrero, día de la Candelaria.