linchados en Puebla solo eran campesinos

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El cuerpo policiaco de Acatlán de Osorio es investigado por no aplicar los protocolos a los detenidos.

Alberto y Ricardo, tío y sobrino, de 56 y 21 años, respectivamente, se dedicaban a las labores del campo, por lo que llegaron la tarde del 29 de agosto a la comunidad de San Vicente Boquerón, perteneciente a Acatlán de Osorio, Puebla.
Agobiados por el calor de la mixteca, los agricultores decidieron tomar unas cervezas a bordo de su camioneta junto a una escuela primaria, pero una turba los acusó de ser “robachicos”, lo que al final les costó la vida, pues fueron linchados y quemados vivos.
Cerca de la una de la tarde, Alberto y su sobrino estaban bebiendo cervezas al interior de una camioneta negra, frente a las inmediaciones de la primaria Molina Betancourt, cuando unos padres de familia esparcieron el rumor de que habían robado a un niño.
Los dos hombres fueron detenidos por la Policía Municipal por beber en la vía pública, luego de que un grupo de pobladores los acusara de tener una “actitud sospechosa” cuando circulaban a bordo de una camioneta en las inmediaciones del plantel educativo.
Fueron trasladados por los uniformados a la comandancia, en la cabecera municipal, y minutos más tarde un grupo de pobladores los acusó de “intentar robar niños” y comenzaron a alentar a la población para sacarlos por la fuerza de los separos, donde estaban detenidos.
Cuando el grupo de pobladores se incrementó a aproximadamente 150, decidieron sacar por la fuerza a los dos hombres y, tras golpearlos, los rociaron con combustible y les prendieron fuego.
Mientras los hombres eran quemados, pobladores grabaron con teléfonos celulares los últimos minutos de estos dos sujetos, en medio de aplausos y coreando consignas como “¡el pueblo unido, jamás será vencido!”, en aprobación a la justicia de propia mano.
Sin que la Policía Municipal haya hecho nada para evitarlo ni cumplido con el protocolo de seguridad, la Fiscalía General de Puebla aclaró que las víctimas no están involucradas en ninguna actividad delictiva.
Nunca existió una denuncia por el robo de niños y además ninguno de los dos hombres tenía antecedentes penales.
Los cuerpos de estos dos hombres fueron devueltos a sus familiares, luego de los estudios forenses que se les practicaron para ser trasladados a su comunidad, donde son velados por los familiares que claman justicia y reiteran que son campesinos inocentes, no delincuentes.
La Fiscalía General inició una carpeta de investigación por el delito de homicidio calificado de Alberto y Ricardo. El fiscal regional Jaime Huerta confirmó a MILENIO que ya están identificados los autores del doble homicidio y de los instigadores.
Explicó que los seis policías municipales y del comandante de Acatlán de Osorio no están en calidad de detenidos ni de presentados, solo fueron citados a declarar.
Integrantes de la Agencia Estatal de Investigación recogió evidencias, pero es la Fiscalía de Investigación Regional la que desarrolla las diligencias.
El gobierno estatal responsabilizó al ayuntamiento de Acatlán de Osorio por no haber informar lo ocurrido, además de que los policías municipales no siguieron el protocolo para atender estos casos.
La Arquidiócesis de Puebla hizo un llamado para que los actos violentos como el de Acatlán de Osorio no se vuelvan a repetir y llamó a los ciudadanos a resolver los problemas por la vía del diálogo.
El presidente del CCE, Carlos Montiel, alertó del riesgo de que el crimen organizado se infiltre “fácil” en los municipios que carecen de protocolos de seguridad pública.

Milenio Diario