Jiménez Espriú, aún sin idea sobre cómo harán la consulta

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José María Riobóo, Javier Jiménez Espriú, Regina Reyes Heroles, Gabriel Quadri, Óscar Díaz González y Sergio Allard en el programa televisivo.

Susana Mendieta y Yeshua Ordaz/México

Javier Jiménez Espriú, futuro secretario de Comunicaciones y Transportes en el próximo gobierno federal, informó que aún no cuenta con el modelo que implementarán para realizar la consulta pública sobre el nuevo aeropuerto internacional de México, pues todo dependerá de la información que obtengan de los estudios que aún faltan por hacer.
Sin embargo, reiteró que no la hará el Instituto Nacional Electoral porque no es una consulta popular, sino una ciudadana.
Al participar en la mesa denominada Aterrizando el aeropuerto, organizada por MILENIO, Jiménez Espriú expresó: “Aún no tenemos lo de la consulta, porque esto es en función de la información que tengamos de los estudios; no es una consulta popular, es una ciudadana que vamos a cuidar mucho”.
De acuerdo con el equipo de López Obrador, una consulta con especialistas, empresarios, sociedad civil y ciudadanos determinará el futuro del Nuevo Aeropuerto Internacional de México, se realizará la última semana de octubre, con carácter vinculante, y será el último paso antes de tomar una decisión sobre la obra.
El futuro secretario de Comunicaciones también dijo que aunque todavía hacen falta estudios por hacer para determinar la viabilidad del nuevo aeropuerto en Santa Lucía, de construirse será necesario rediseñar el espacio aéreo para que este pueda funcionar paralelamente con el actual Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.
Respecto al rediseño del espacio aéreo Jiménez Espriú dijo: “Hemos platicado con mucha gente de ello (del espacio aéreo), y me dicen que desde luego tal como están las cosas, se tiene que hacer un rediseño del espacio aéreo para poder subsistir tanto Santa Lucía como el aeropuerto de México, ese rediseño se tiene que hacer y se tiene que estudiar y claro, es muy probable que se requiera un equipamiento de radares vía satélite de todos los equipos para poder hacer esto funcionar”.
Lo anterior, en respuesta al comentario del presidente de la Cámara Nacional de Aerotransportes (Canaero), Sergio Allard, quien recordó que de acuerdo con Mitre —organización de investigación y desarrollo de sistemas avanzados de aviación, cuyo origen es el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), contratado por la SCT para el análisis y rediseño del espacio aéreo para el NAIM—, si operaran los dos aeropuertos la separación entre los aviones tendría que ser de 8 millas y hoy es de 4, con lo que da para 60 operaciones por hora en el actual aeropuerto.
“La operación de estos dos aeropuertos no amplía la capacidad; el Colegio de Pilotos y los pilotos de aerolíneas con los que nos hemos acercado no le ven la parte o la mejora sustantiva en términos de navegación aérea y capacidad”, dijo Allard.
Insistió en que Santa Lucía es una mejor opción que la obra que se construye en Texcoco, a pesar de que tampoco se tiene solucionado todavía el tema de la conectividad.
En este sentido, José María Riobóo, responsable del plan maestro del aeropuerto internacional de Santa Lucía, afirmó que esto se solucionará con la extensión de cinco kilómetros que hacen falta en el Circuito Exterior Mexiquense, sobre todo para las personas que se trasladan desde el poniente de la ciudad.
“Generalmente las personas que van al aeropuerto viven en el poniente de la ciudad, casi siempre. La gente del oriente no es la que más va al aeropuerto a usar los aviones; entonces la gente del Pedregal, de Lomas de Chapultepec, se desplaza. Tienen ellos un sistema, o se puede tener, que es el segundo piso del Periférico o la (autopista) Chamapa-Lechería, que les llevaría el Circuito Mexiquense”, afirmó.

Polémica por seguridad
Sergio Allard también abundó en el tema de seguridad aérea de la propuesta de Santa Lucia, al afirmar que los cinco a seis pisos de estacionamiento subterráneo que se plantean para dicha obra van contra las especificaciones de Safety Security para los aeropuertos, tal como lo ha manifestado la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA).
Jiménez Espriú reviró y dijo: “A nosotros nos preocupa más (la seguridad), porque seríamos los responsables. No vamos a ofrecer una opción en donde haya una barbaridad”.
Mientras que el subdirector de Construcción Lado Tierra de Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM), Óscar Díaz González, defendió el proyecto de Texcoco al afirmar que cuenta con el respaldo de más de 60 estudios de factibilidad.
Allard destacó que, como se dice en el argot del gremio de pilotos: “un aeropuerto nace en el aire y se aterriza en tierra para ver todo el aspecto de la navegación, y esto de los estacionamientos abajo de un aeropuerto no se ve en ninguna parte del mundo y esto la organización internacional de transporte aéreo tiene unas especificaciones muy claras de seguridad”.
En tanto, Gabriel Quadri, consultor ambiental y asesor de Grupo Aeroportuario de Ciudad de México, destacó “México merece un gran aeropuerto y el de Texcoco lo sería, incluso en materia ambiental”.

Milenio Diario