Senado saca Guardia por consenso, pero no la que pidió AMLO

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En el senado de la República se aprobó el dictamen sobre la Guardia Nacional. Foto: Nelly Salas/Milenio

Con 127 votos de todas las bancadas, el Senado aprobó por unanimidad los cambios al dictamen de la Guardia Nacional, que después de 12 años dota de un marco legal a las fuerzas armadas para hacer tareas de seguridad pública en las calles bajo un mando civil, con controles del Congreso y con la obligación de los estados a profesionalizar a sus policías en un plazo máximo de seis años.
El dictamen se devolvió a Cámara de Diputados para su discusión y establece que el presidente de la República podrá hacer uso de las fuerzas armadas en tareas de seguridad pública “de manera extraordinaria, regulada, fiscalizada, subordinada y complementaria”.
Tendrá la facultad de designar al mando de la Guardia, pero no podrá nombrar a un militar en activo y anualmente deberá enviar un informe al Senado del avance en la conformación del nuevo cuerpo de seguridad.
Por lo que toca el mando civil, se eliminó la Junta de Comandantes que incluía al Ejército y la Marina para sustituirla por una coordinación interinstitucional; los integrantes de la Guardia serán en sus primeros cinco años marinos, militares, policía federal y civiles que serán “filtrados” por las Secretarías de la Defensa Nacional y de Marina, quienes los capacitarán, educarán y profesionalizarán con una disciplina homologada a la que aplica en las fuerzas armadas, entre otros aspectos.
Sin embargo, el presidente Andrés Manuel López Obrador insistió en que la Guardia Nacional debe tener un mando militar, por lo que advirtió que si la oposición busca frenar la participación de las fuerzas armadas en este cuerpo de seguridad porque apuesta a que gobierno fracase, no se va a dejar y no aceptará leyes que no resuelvan el problema o solo
simulen.
“No queremos ser simuladores. No vamos a aceptar leyes que no resuelven el problema, no queremos una reedición de la Policía Federal que no funcionó”, expresó tajante el mandatario, quien amagó con ventilar los presuntos intereses que habría detrás de quienes no avalan la participación de las fuerzas armadas.
“¿Qué quieren los de la oposición, los conservadores?, ¿que fracasemos?, ¿para eso es la oposición? ¡Se me hace muy mezquino!, porque además ¡no me voy a dejar, soy perseverante! No voy a echarme para atrás. Vamos a garantizar la paz y la tranquilidad en el país porque la gente lo pide y además porque duele mucho”, expresó el jefe del Ejecutivo.
Dijo que acepta que en cinco meses los militares regresen a los cuarteles porque está seguro que la Guardia dará resultados y terminarán pidiendo que se quede.
El mandatario afirmó que el rechazo a las fuerzas armadas “es un asunto político, porque ahora resulta que les preocupa la militarización. Cuando ellos aplicaron como estrategia el uso de la fuerza, ¡hasta se vestían de militares!”.
En tanto, el coordinador de la fracción parlamentaria de Morena en la Cámara de Diputados, Mario Delgado, descalificó el dictamen avalado por el Senado y, aunque aclaró que se va a analizar, dijo que prefiere el modelo aprobado en San Lázaro, que establecía una “policía militarizada” con mando mixto.
“Vamos a revisar lo que aprobaron, tiene que ser una institución que le sirva al país; si no, aprobar una institución que no vaya a darle al país la posibilidad de enfrentar el fenómeno de la violencia, pues no tiene mucho caso. Necesitamos una policía de dimensión nacional, con la disciplina, organización, facultades, equipamiento suficiente para poder enfrentar la delincuencia que está viviendo nuestro país”, expresó el morenista.
Delgado agregó: “Aquí hay que ser muy claros: de la Cámara de Diputados salió un dictamen que permitía la formación de una policía militarizada, nosotros pensamos que es necesario, por las condiciones de violencia que vive el país, que la Guardia sea una policía militarizada, es decir, que sí participen los elementos de las policías Militar, de la Marina y la Federal bajo un solo mando, en un solo cuerpo, que tengan una junta donde participen, por supuesto, los secretarios de Defensa, Marina y Seguridad”.

“Logro histórico”
En medio de aplausos de su bancada y desde tribuna, el coordinador de Morena, Ricardo Monreal, defendió el dictamen aprobado al sostener que reconocer los aportes de la oposición no demerita “y lo logrado en este Senado es histórico”.
“Sí es un instrumento que debemos aplaudir y sentirnos satisfechos. Nadie nos puede reclamar”, afirmó luego de que en su conferencia matutina López Obrador expresó su desacuerdo.
La dirigente nacional del PRI, Claudia Ruiz Massieu, coincidió en que puede significar una nueva etapa de acuerdos, mientras que el panista Julen Rementería le respondió a AMLO que contará con Acción Nacional “cuando los acuerdos le sirvan al país”.
El acuerdo, calificado de histórico, fue construido durante los últimos 21 días y, de acuerdo con senadores del equipo negociador, la noche previa participó directamente y dio su visto bueno el secretario de la Defensa Nacional, general Luis Cresencio Sandoval, vía telefónica a través de sus representantes en la reunión de la Jucopo, encabezada por Monreal.
De ese modo se cayó la modificación al artículo 13 en materia de fuero, por lo que se ratifica que cuando se trate de delitos cometidos por miembros de la Policía Militar o naval, aplica la autoridad civil cuando sean civiles y el fuero castrense cuando se trate de disciplina militar.
Antes de iniciar la sesión, todos los coordinadores ofrecieron una conferencia, donde el priista Miguel Ángel Osorio, el perredista Miguel Ángel Mancera, el emecista Dante Delgado, el panista Mauricio Kuri y el ecologista Raúl Bolaños, cerraron filas en torno a los ajustes.
Osorio sostuvo que en ningún momento se actuó pensando en partidos o gobiernos, sino en construir instituciones con visión de Estado.
Mancera subrayó que se cuida la institución presidencial, al entregar una guardia que respeta la convencionalidad y derechos humanos, mientras que el panista Mauricio Kuri puntualizó: “Evitamos la militarización. Sí se pudo”.
En esta sesión no hubo debate y se obtuvo la votación más alta de la legislatura: 127 votos, pocas veces visto. La senadora que faltó fue la morenista Blanca Piña,
recién operada.
En tribuna, el morenista y presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, Eduardo Ramírez, explicó que con esta reforma las fuerzas armadas regresarán a los cuarteles después de 12 años, porque se define la temporalidad de cinco para desarrollar la Guardia Nacional, mientras que el uso de la fuerza estará delimitado y habrá protocolos de actuación.  _