¿El PRI está liquidado?

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POLITICA A LA CARTA
LUIS CALDERON F.

Abro lista de preguntas: ¿Puede estar muerto el partido que dio origen político a quien es hoy el Presidente de México? ¿Puede morir el segundo partido que tiene la mayor estructura política en nuestro país? ¿López Obrador dejará morir, en el arranque de su gobierno, al partido del cual necesita de su colaboración para hacer reformas transcendentes en su visión de gobierno?
El PRI no está muerto, pero su estado de salud electoral no aguantaría otra catastrófica derrota en las urnas, lo que prolongaría su recuperación por varias, varias décadas. Tal vez el repudio a este partido político nuble la vista de millones de ciudadanos que se niegan a que regrese la maquinaria de este partido, aunque son estos mismos millones de personas que se niegan a reconocer que el actual gobierno federal esta repleto de priistas.
Claro que hay millones de razones a lo largo de 85 años para “repudiar a los gobiernos del PRI” (Y de paso a los del PAN) que con el fracaso de la mayoría de sus políticas públicas, la corrupción y el desapego social son los grandes responsables, culpables y hasta en casos coautores de que México este mal. Sin embargo, en política a nadie se debe dar por muerto. El PRI aún moribundo camina, respira y esta operando.
Con el tiempo en contra, quien tome el timón del moribundo PRI, tiene que tener claridad mental que necesita ganadores y no saqueadores. El nuevo comandante priista deberá romper estigmas entre lo viejo para dar paso al nuevo PRI.
Alejandro Moreno asegura, (sin chistear) que ganará la contienda por la dirigencia nacional de su partido. Arrebatarle de las manos a los responsables de la antidemocracia, los soberbios y los responsables de las derrotas electorales del PRI es el primer paso de Moreno Cárdenas, y parece que esa jugada ya la ganó.
El segundo paso es convencer a los militantes, para ello propone un candado, que quien dirija el partido no sea candidato de elección, a menos que renuncie un año antes. Que la militancia decida quienes sean sus gallos en las urnas.
El tercer paso, el más titánico, convencer a los mexicanos que el PRI tuvo la esencia y capacidad de transformarse para ser útil al país. El PRI respira pero necesita un capitán ganador, Alejandro Moreno no ha perdido una elección y dice que va a la contienda.
Las clausuras. “Aquí se hace lo que yo diga”, fue lo que respondió el alcalde capitalino al grupo de constructores dos días antes que mandara a poner sellos de clausura a las obras que encabeza el gobierno estatal. Los constructores ya sabían que habría “show”. Nadie por encima de la ley, pero tampoco mezquindad política para un bien común. Reprobable que no se actualicen los permisos de construcción, reprobable que se actue con ruindad política por una lucha de ego. El alcalde puso la vara alta, ahora tendrá que revisar y clausurar negocios millonarios de sus patrocinadores de Lerma, franquicias de restaurantes yucatecos y hasta gasolineras. Con Carlos Rosado hubo casos similares, pero prevaleció la voluntad política en beneficio de los campechanos y no de egocentrismos. Serénense.
¿En Morena no hay aspirantes? A Patricia León López, presidenta estatal de Morena, le tienen “amarradas las manos” me dijeron algunos morenistas que no son del grupo de Manuel Zavala. Tal vez, pero tampoco no le amarraron la boca. León López dijo que si el alcalde del PAN quiere ser candidato en Morena tiene que hacer méritos. Esta declaración molestó mucho pero mucho al grupo de Laydistas. Pero alegró a Manuel, Ramón y a uno que otro empresario de la construcción. No robar, no mentir, no traicionar, amén.
No recibió invitación para asistir al evento del Presidente de México, por eso es el berrinche en la capital, los otros diez sí están invitados.
Lanzadas las cartas nos leemos la próxima semana.