UNA MIRADA AL MUNDO

FELIPE MENDOZA M.

Tuve la oportunidad de salir a comer con un par de matrimonios, fue muy interesante ver dos formas de vivir la vida tan diametralmente opuestas, me pude hacer una buena idea acerca de por qué una pareja refleja una vida feliz en su matrimonio mientras la otra parece ir arrastrando la existencia cotidianamente; uno de los matrimonios hablaba de lo soleado y agradable que se veía el día, recordaron con agrado la película que habían acudido a ver la noche anterior, se aventuraron a pedir unos platos desconocidos para ellos y los disfrutaron entre una agradable y vivaz plática.

La otra pareja parecía ser el polo opuesto de la primera, durante el camino al restaurante a la esposa se le cayó un poco de maquillaje que acabó manchando los pantalones del marido; llegando al restaurante se sintieron incómodos porque la mesa en la que nos sentaron no era del todo de su agrado, la ventilación les parecía insuficiente, decidieron pedir para comer alguno de los platos que les eran más conocidos, pues la mayoría de los nuevos guisos les parecían poco confiables; la esposa aseguró que no era muy común que salieran a comer, ya que la mayoría de las veces erraban en la selección del restaurante.

Lo más interesante de todo es que en realidad ambas parejas se encontraban en el mismo medio ambiente y lugar, tenían a su disposición idéntico servicio y comidas, pero lo que experimentaban era completamente opuesto.

En este par de matrimonios pareciera estar resumida buena parte de la realidad de nuestros días, con seres humanos que encuentran ante sus ojos aquello que buscan, personas que deciden qué camino elegirán en esta vida y sin embargo parecen no percatarse de ello; eligiendo ser felices encontrarán las razones suficientes para ello a lo largo de toda su vida; inclinándose por la frustración e infelicidad, eso será lo que encuentren cada día.

Esto por supuesto no significa que quienes decidan disfrutar la vida lo hagan sin problemas en el horizonte, sino que simplemente serán felices a pesar de los problemas que la realidad les presenta. Es verdad que el ser humano no tiene la capacidad de decidir todo aquello que llegará a su vida, pero sí es dueño de cómo vivirá lo que le toque.

Mientras centremos nuestra mirada en las cosas que hacen pesada la vida, la vida será pesada; si dirigimos la mirada hacia aquello que hace deseable e importante vivir esta vida, mayores razones para la alegría encontraremos. Es absolutamente cierta la frase que asegura que donde esté tu tesoro ahí también estará tu corazón; es decisión nuestra si queremos ubicar nuestro tesoro entre los problemas o las alegrías de la vida y si así fuera definitivamente ahí estará nuestro corazón