En Swansea, Gales, una niña llamada Catherine Zeta-Jones soñaba con bailar tap y conquistar los escenarios teatrales del West End, su ambición la hizo no solo soñar, sino transformar ese anhelo en una realidad de vida, que después la llevó a la Meca del Teatro y del Cine, en la que se alzó con un Oscar. Por eso ahora sabe que ser ambiciosa es algo bueno.
“Trabajé muy duro para salir de una ciudad muy pequeña para llegar a Londres y estar en el teatro, para después alcanzar Broadway y Hollywood, sé el compromiso que se requiere, conozco lo que significa venir de una familia de clase trabajadora y luchar para salir adelante en el mundo como la mejor versión de ti misma, sé lo que se siente, porque lo hice”, dijo Zeta-Jones.
Vía telefónica, desde Nueva York, la voz de la ganadora al Oscar por su actuación en Chicago (2002) se escuchó con más emoción cuando aceptó que “ser ambiciosa está bien, no eres una b-i-t-c-h si la tienes, porque si los hombres la demuestran se le llama éxito, y si lo hacemos nosotras, la gente se pregunta, ¿cuál es su problema? Siempre estará bien tener dirección.
“Debemos de apoyar a otras a tenerla y que sea buena, tener determinación, para que aunque vengas de una situación difícil, transformarte en alguien mejor, llegar a un lugar diferente y hacer lo que quieres; he pasado por ese sentimiento y tuve el valor de hacer que sucediera, tenía esa ambición, hoy en día las mujeres olvidan que están bien ser ambiciosa”, abundó Catherine.
La protagonista de Traffic (2000) enfatizó que no existe una “píldora mágica que tomes para convertirte en alguien mejor, tener éxito o ser famoso”, la fórmula es, explicó, “luchar, ser determinado, dedicarte, aunque haya sacrificio”.
Con esa inspiración, Zeta-Jones aceptó que el movimiento #MeToo trajo avances necesarios: “Ha hecho, más que cualquier otra cosa, unir a las mujeres para hablar de ciertos temas, lo más relevante es que nos apoyemos unas a otras. Creo que un problema que se comparte se puede resolver, si lo hablas se relaja la carga y es menor, en todo, drogas, alcohol, desórdenes alimenticios o acoso”.

UNA NUEVA PLATAFORMA
Zeta-Jones aceptó la oportunidad de formar parte de una nueva plataforma de contenido, Facebook Watch, con el protagónico de la web serie Queen America, en la que se exponen temáticas que atañen no solo a los concursos de belleza –en la trama da vida a Vicki Ellis, las más célebre (y dura) coach de esos certámenes–, sino de desórdenes alimenticios o problemas de autoestima.
“Lo que me impresiona más del mundo de los concursos de belleza es que no solo se trata de caminar en vestidos bonitos y los trajes de baños, sino que hay mucha determinación, eso para mí es en lo que creo y le enseño a mis hijos: que hay que trabajar duro. En la parte social, la bulimia, el acoso sexual y más temas que saldrán, es algo que funciona internacionalmente.
“Mientras más hablemos de ellos, más conscientes seremos de que no somos los únicos que lo padecemos y esa es una parte del show que me hace sentir orgullosa (…) Es un rol multifacético, porque lo que ves, no es lo que recibes, al principio es alguien que no te agrada, pero conforme transcurre la trama, puedes entenderla, aprenderle algo y con un poco de suerte amarla”, dijo. La intérprete compartió que a pesar de la novel experiencia creativa, en cuanto a la ventana de salida de Queen America, para encarnar a Ellis siguió un método tradicional: “sociales”.