columna de opinión
En fin, un pleito más en Morena.

Que el gobierno federal, conocido como el de la “cuarta transformación”, ha sido diferente a los anteriores. Para bien y para mal. Está rompiendo paradigmas y enfrentando situaciones inéditas para el país. Uno de estos casos, y los que más polémica causan, es que nunca antes en la historia de

los gobiernos de México, cuatro funcionarios de alto nivel presentaran su renuncia en menos de un año de haber recibido su nombramientos por parte del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Que la mayoría de ellos se han ido por no estar de acuerdo con las políticas del nuevo gobierno. Ayer, de nuevo se cimbró la estructura de la “4T”, luego de que temprano Carlos Urzúa se dewspidió como secretario de Hacienda, con el argumento que se han presentado injerencias de funcionarios que no saben de la hacienda pública.

Que apenas el 14 de junio también renunció Tonatiuh Guillén como titular del Instituto Nacional de Migración, y se dio justo cuando el Gobierno de México negociaba con el de Estadios Unidos los problemas migratorios.

El 21 de mayo, Germán Martínez renunció a la dirigencia del IMSS luego de acusar en un carta una injerencia perniciosa de la Secretaría de Hacienda, por los recortes presupuestales que dejaron al instituto en una grave situación.

Que la turbulencia no pasaba en el IMSS, cuando también se fue del gabinete Josefa González Blanco Ortiz Mena, que renunció a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), luego de un escándalo causado porque un vuelo comercial que iba de la Ciudad de México a Baja California fue demorado para que a la ex funcionaria le diera tiempo de llegar retrasada. También han salido otros funcionarios con cargos menores. ¿Y ahora quién sigue en la lista de renuncias en la “cuarta transformación”?