Se unieron los corazones para venerar a la Virgen

18
Facebook
Twitter
Google+
Pinterest
La fiesta dedicada a la Morena del Tepeyac concluyó con la llegada a sus destinos de peregrinos.
La fiesta dedicada a la Morena del Tepeyac concluyó con la llegada a sus destinos de peregrinos.

La fiesta dedicada a la Virgen de Guadalupe concluyó ayer con la llegada a sus destinos de antorchistas que participaron en misas y procesiones donde se desbordó la fe de la grey católica, al conmemorar el 488 aniversario de la aparición de la Morena del Tepeyac al indio San Juan Diego. Las “mañanitas” se escucharon al alba acompañadas de voladores y música de fondo.

Las parroquias de Calkiní, Dzitbalché y el resto del Camino Real fueron invadidas por antorchistas y fieles que asistieron para cumplir la promesa hecha a la Virgen.

Los mercados “Fernando Turriza Peña” de Dzitbalché y “José del Carmen Cuevas Sierra” de Calkiní, y en las instalaciones de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), como cada año celebraron misas organizadas por los locatarios y trabajadores.

FIELES A LA VIRGEN

Los dzitbalchenses veneraron a la Morena del Tepeyac con una peregrinación por las principales calles de 52 empleados de la industria embotelladora Coca-cola y de conocida empresa cervecera.

Esta costumbre en las empresas no deja de realizarse con la participación de los trabajadores y sus familias para hacer del evento una fiesta de fe y devoción a la Guadalupana.

En Dzitbalché hubo mucho movimiento por el paso de los antorchistas acompañados del ulular de ambulancias, patrullas, motocicletas y otros vehículos que seguían en sus recorridos, jóvenes de ambos sexos llevaban muy dentro el símbolo sagrado que es la fe por la Virgen de Guadalupe a la que consideran como la luz milagrosa que ilumina al pueblo.

El presbítero José Luis Yeh Euán ofreció las ceremonias religiosas desde el amanecer, las cuales estuvieron muy concurridas seguidas de los novenarios.

VELADA NOCTURNA

En Nunkiní, la gente vivió una esplendorosa noche para amanecer este jueves y recibir a los peregrinos que llegaron de diferentes puntos del país para cumplir sus mandas y participar en la misa y “mañanitas” en honor a la Emperatriz de América, al pie de la réplica de la Virgen ubicada a un lado de la capilla de la comunidad.

Con cantos, oraciones y plegarias recordaron un aniversario más de la aparición de María en el cerro del Tepeyac.

Entre porras se puedo escuchar ¡Viva la Virgen de Guadalupe! ¡Viva María Reina! ¡Viva Nunkiní! para hacer más ameno el ambiente de fiesta que duró muchas horas.

La Misa de Gallo fue presidida por el presbítero Rogelio Ávila Gamboa, párroco de Nunkiní, quien con mucha alegría invitó a los feligreses a orar y encomendarse a la madre de Dios.

“México es un pueblo privilegiado de toda América por la aparición de la Virgen de Guadalupe”, expresó, al invita a los fieles a tomar a María como modelo de oración.