Busca “Una vida digna” para otros

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Diego Cervera Balán
Diego Cervera Balán

Diego Cervera Balàn

Más de dos décadas trabajando a favor de personas con VIH

 

Más de dos décadas dedicado a la labor de altruista a favor de las personas que viven con VIH han valido la pena para Diego Cervera Balán, quien en ese trayecto de su vida ha visto cambios positivos en la sociedad.
En entrevista con Novedades, Cervera Balán reconoce que la aportación a través de la Asociación Civil “Unidos por una Vida Digna” no ha resultado fácil, porque primero se ha tenido que remar contra la corriente de los prejuicios morales y el estigma de la gente y segundo, la inclusión con las instancias oficiales ha sido a “cuenta gotas”.

¿Que has observado en 23 años de trabajo activista desde la Asociación Civil “Unidos por una Vida Digna”?

Ha sido un esfuerzo titánico y muchas de las veces desbastador, pero que gracias a esos años de trabajo hay muchas personas portadoras del VIH vivas, a quienes se ha acompañado en la lucha de sus derechos.

¿Como ha cambiado la sociedad campechana desde 1997 que inicia la Asociación Civil?

Yo recuerdo que cuando iniciamos en ese año, la gente se asomaba de lejos a la oficina que teníamos sobre la calle 14 del barrio de San Francisco, para ver a los pacientes con el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), pero ha cambiado poco a poco, inclusive con las siglas oficiales, porque primero se trabaja desde el Fonsida y ahora con los Capacits, porque realmente trabajando de manera coordinada de la mano con las autoridades se puede avanzar más.

¿Como ha resultado esa mancuerna de trabajo activista?

El problema empieza cuando la autoridad competente ya no quiere trabajar en coordinación con las asociaciones civiles, cuando se exige el derecho a la salud y a la vida y eso ha sido un caminar lento, algunas veces desgastante, pero podemos decir que con ello mucha gente sigue viva.

¿Que se ha logrado con ello?

Ya logramos que se le donara a “Unidos por una Vida Digna” un terreno en Siglo “XXIII” para construir un albergue y estamos en gestiones con quien o quienes nos quieran ayudar para hacerlo realidad, porque la Asociación Civil puede emitir recibos deducibles de impuestos, lo cual nos sirve para continuar la labor, porque Campeche no cuenta con un albergue para personas que viven con VIH, como sucede en Yucatán y Quintana Roo, cuando en nuestra entidad hay 2 mil personas en tratamiento por VIH en el Seguro Popular y Censida advierte que por cada caso de Sida hay 20 personas que no saben que son portadoras del VIH.

¿Que sucede en esos casos?

Que las personas no se están infectando por quienes llevan tratamiento, sino por aquellos que no saben qué son portadores del VIH.

¿Pero ha valido la pena el esfuerzo la suma de acciones desde la Asociación Civil?

Creo que sí, porque a pesar de que trabajamos sin recursos, y remando contra la corriente, de aquellas personas que no quieren entender qué hay un problema serio de contagios por VIH, sin embargo la satisfacción personal es que se maneja como un apostolado, porque lo que interesa es brindar la ayuda y el servicio de manera incondicional.

¿Hoy el tema de la diversidad sexual tiene avances en Campeche?

Claro que fuimos parte iniciadora del movimiento en Campeche, e inclusive organizamos la Segunda Marcha por el Respeto de los Derechos Humanos de la Diversidad Sexual, por lo que hemos sido semilleros de los cambios en el tema que se han registrado en Campeche y que han marcado el avance de la sensibilización entre la población, aunque debe haber mejoría, con gente nueva.

¿Qué hace falta?

Hace falta más, pero no hay que volverlo un show, ni tampoco un carnaval, sino que hay que hacer incidencia política de los derechos humanos de la comunidad de la diversidad sexual, lo cual es fundamental, incluso en la atención médica y hospitalaria, así como una mayor inclusión en todos los ámbitos.

 

Por: José May