Lo más grave de la ineficiencia que Fernández Montufar está demostrando como primer edil del Ayuntamiento de Campeche.

Eliseo Fernández le está quedando a deber a los campechanos

GERARDO ROMERO OLIVERA

Quien le dijera a Edgar Hernández Hernández, valentón y en su cara, que había sido “la gota que derramó el vaso” cuando gobernó el municipio de Campeche, por las condiciones en que lo entregaba, y que en ese momento estaba en vísperas de asumir como nuevo presidente municipal: el arte marcialista Eliseo Fernández Montúfar, en aquella noche del 28 de septiembre de 2018 que fue su toma de protesta y del cabildo, nunca imaginó que al “escupir para arriba” su saliva le fuera a salpicar como le está sucediendo luego de cumplir diez meses en el cargo.

Como todo político que busca llegar a un cargo y es capaz de prometer hasta las perlas de la virgen para lograr su ambición de poder, Fernández aprovechó el malestar que muchos ciudadanos tenían contra el PRI para captar el voto a su favor en la contienda del 1 de julio de 2018, sembrando entre sus simpatizantes la idea de que iba a encabezar una administración municipal donde se comprometió a crear 12 mil empleos, mismos que no ha cumplido y, sí en cambio, arrojó a la calle a cientos de empleados del Ayuntamiento de Campeche que tenían hasta 20 o 30 años trabajando para la comuna y que confiaban que a su llegada iban a mejorar sus condiciones laborales pero nunca pensaron que sería todo lo contrario y verían su suerte al perder el empleo que tanto necesitaban para la manutención de sus familias.

Eliseo bebé, como algunas seguidoras lo llaman en redes sociales al hoy alcalde de Campeche, defienden a capa y espada la ineficiencia que lo ha caracterizado en el tiempo que lleva en el cargo, en el que ha tenido el descaro y el cinismo de irse a viajes de placer al extranjero; el primero de ellos a Inglewood,California, en los Estados Unidos a presenciar una pelea de la MMA cuando apenas tenía 4 meses en el cargo y ni permiso pidió al cabildo, y el último a Corea del Sur, a un hermanamiento a la ciudad de Ansan donde no se sabe que acuerdos logró en beneficio de los campechanos.

Eliseo ha hecho lo que se le ha venido en gana con el cargo de presidente municipal de Campeche, que ganó gracias a la confianza que una gran mayoría de ciudadanos campechanos le tuvo al momento de emitir su voto. Antes, desde su posición de diputado por el ll Distrito local en el Congreso del Estado, período 2015-2018, supo manipular con inteligencia maquiavélica a la gente para ir construyendo su candidatura a la alcaldía. Fernández Montufar no cumplió con su responsabilidad legislativa y fue de los diputados más faltistas a las sesiones, más sin embargo se puso careta de hombre trabajador y preocupado por las necesidades de su distrito, agarrando un pico y una pala para limpiar áreas verdes y bachear (a su modo) calles. También arregló luminarias públicas y distribuyó agua en pipas a domicilios donde escaseaba el vital líquido, lo que le valió el mote de “super diputado”. Esas tareas que le dieron el triunfo electoral, ahora ya como presidente municipal ha dejado de hacerlas y los servicios públicos en su gobierno “brillan por su ausencia”. Basta por darse un recorrido por las calles de la ciudad y las colonias de toda la periferia, para notar el grave deterioro de los asfaltos que exhiben ya no baches, sino grandes “cráteres” que evocan a la superficie lunar. Igualmente, los servicios de recoja de basura se han retrasado en muchas colonias y ya no se diga de las calles a obscuras que se aprecian tanto en la

zona centro de la capital como en muchas otras partes del municipio, lo que expone la seguridad de miles de familias.

Lo más grave de la ineficiencia que Fernández Montufar está demostrando como primer edil del Ayuntamiento de Campeche, es su resistencia a trabajar en equipo con el Gobierno del Estado. Sin embargo, en octubre de 2018 se vio forzado a recurrir ante el entonces gobernador, Alejandro Moreno Cárdenas, a solicitar apoyo para cubrir un crédito fiscal de 27 millones de pesos que la comuna adeudaba al SAT, pues las cuentas del municipio habían sido congeladas hasta que no pagara dicho adeudo y la comuna no podía ingresar pagos de impuestos de la ciudadanía. Y aunque aparentemente Eliseo fue doblegado en su orgullo y declaró ante los medios de comunicación su reconocimiento al gobernador por haberle brindado ayuda, lo cierto es que más tardó en dejar Palacio de Gobierno que en mostrarse retador ante las puertas del Palacio Municipal con quién le tendió la mano. Lo que debe tener en claro el irrascible de Eliseo, es que con sus actitudes nefastas, cínicas y su sobrada egolatría y prepotencia, sus sueños de alcanzar la gubernatura en el 2021 penden de un hilo ya que hasta a los diputados de su partido (PAN) los ha tildado de traidores por no plegarse a sus caprichos. Así, por más SUPER que se crea, no va a levantar el vuelo.