Que una de las quejas más reiteradas de los comerciantes campechanos es por las elevadas tarifas que tienen que pagar por el servicio de energía eléctrica. No es ningún secreto que cada bimestre, cuando la Comisión Federal de Electricidad emite los recibos, lleguen en cascadas las inconformidades de quienes tienen negocios. Y no importa si son micro, medianos o grandes establecimientos, todos en general resienten el pago de las altas tarifas eléctricas.
Que, a decir de la presidenta de la Federación Estatal del Pequeño Comercio en Campeche, María Candelaria González Cajún, los micro establecimientos pagan cuatro veces más en comparación con las tarifas domésticas que, también, ponen en jaque a cientos de familias campechanas cada bimestre.
Que, según la misma lideresa de los comerciantes, en lo que va del año al menos 20 micro negocios familiares han tenido que cerrar sus puertas, debido principalmente a los elevados pagos que debían de realizar a la Comisión Federal de Electricidad por el consumo eléctrico, que se ha convertido en el mayor obstáculo para el mantenimiento y crecimiento empresarial.
Que la gestión que ha realizado el gobernador, Carlos Miguel Aysa, ante el director general de la CFE, Manuel Barttlet Díaz, en busca de reducir las tarifas, de la 1F a 1C, que representaría un ahorro de hasta 40% en los recibos, ha levantado esperanzas entre los ciudadanos e incluso la Cámara Nacional de Comercio y el Consejo Coordinador Empresarial han ofrecido sumarse a la lucha para que Campeche reciba el mismo trato que se le ha dado, por ejemplo, a Tabasco, que ahora tiene una tarifa más baja. Ojalá pronto haya muy buenas noticias para los campechanos, que solo piden lo que por justicia corresponde. Nada más, pero nada menos.


























