Memo Ochoa desata la locura

24
Cientos de aficionados se dieron cita ayer en el aeropuerto de la Ciudad de México para darle la bienvenida al portero

Por fin llegó el día. Guillermo Ochoa ya está en México, el portero de América fue el centro de atención en el aeropuerto, solo él puede tener ese imán con la afición azulcrema que acudió a recibirle ocho años después de que partió de México.

Memo congregó a cientos de aficionados que llegaron temprano a la terminal aérea. Uno de los últimos ídolos del americanismo regresaba y querían dejarle patente que siempre ha sido uno de los suyos y que esperaron ansiosos por este regreso.

Todavía no aterrizaba el avión procedente de Madrid y ya había alrededor de 500 aficionados con globos, pancartas, telones y la playera amarilla bien puesta, con la cámara del celular lista para captar los primeros pasos del arquero en suelo mexicano. Los cantos hacia el guardameta retumbaban en la terminal a la espera de ver esa figura que será uno de los líderes del club para los próximos años, causando sorpresa en muchas personas que arribaban al país.

Empujones entre prensa y barristas no se hicieron esperar, la expectativa fue en aumento y Ochoa todavía no se asomaba. Casi una hora después de que aterrizó el vuelo, llegó el momento esperado y el descontrol fue más grande, un completo caos. Se abrió la puerta de llegadas internacionales y Memo ya portaba la chamarra del club, mostró esa sonrisa que le ha ganado tanta simpatía.

“Estoy muy contento, la verdad que el cariño de la gente, de la afición mexicana es algo inigualable, la verdad por cosas como ésta da gusto volver a casa. Gracias”, dijo el futbolista y después inició el peregrinar por el pasillo que estaba destinado para su marcha triunfal y que acabó siendo un mar de gente que bus

“Estoy muy contento con todo esto, el cariño de la afición mexicana es inigualable y por cosas como ésta da gusto volver a casa, muchas gracias” Guillermo Ochoa

Portero del América

Flanqueado por los líderes de las porras Disturbio y Monumental inició un recorrido a paso lento en el que recibió muestras de cariño, pero también uno que otro jalón, incluso uno de cabello que lo hizo frenarse y por ahí llegó a medio caerse. El club dispuso de cuatro elementos de seguridad para custodiar su salida, pero fueron insuficientes, se vieron rebasados, por tanto porrista. Solo los cabecillas de las porras no le perdieron el paso.

Ochoa avanzó, su cara no daba crédito de lo que ha despertado con su vuelta, sonreía con cierto temor, porque en el camino algunas aficionados cayeron al suelo, igual que algún camarógrafo y también celulares que cayeron al piso. El fenómeno Ochoa rebasó cualquier atisbo de seguridad.

Cuando por fin alcanzó a llegar a la camioneta que le trasladaría a su domicilio, Memo tuvo el gesto que encendió más a la afición. Algunos barristas ya estaban en el toldo del vehículo y antes de abordarlo volteó, tomó una bandera de un aficionado, la ondeó y la locura fue aún más grande. Luego levantó la mano y cerró la puerta, la gente le acompañó unos metros en esa marcha. Así le acompañará desde la tribuna. Un par de horas después, el club subió un video con el primer mensaje de Ochoa, quien repitió la frase que ha tomado el club para esta campaña. “Hola a todos, ya estoy en la Ciudad de México. Al América no le vas, del América eres”, dijo. Y el mismo portero subió en su cuenta de Twitter una foto de su llegada agradeciendo el recibimiento: “Gracias, no hay palabras para esto. Gracias por todo el cariño”, escribió.

Guillermo Ochoa realizará este miércoles sus exámenes médicos de rigor en las instalaciones de Coapa, y a partir del jueves comenzará su puesta a punto, a la espera de integrarse al plantel y ser valorado por el cuerpo técnico tanto en lo físico como en lo futbolístico para saber si puede tener actividad en el partido contra Morelia o se le dan más días para su integración