Protegen más de 2,500 nidos de tortugas

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En lo que va de la temporada de anidación 2018, a través del Programa de Protección y Conservación de la Tortuga Marina del Estado de Campeche, se ha protegido más de dos mil 500 nidos de quelonios, en su mayoría de la especie de carey.
De acuerdo con el Comité de la Tortuga Marina del Estado de Campeche, a partir del año 2012 entró en vigor la Norma Oficial Mexicana (NOM) 162-Semarnat-2012 para coadyuvar al respecto.
En el reporte, en el campamento tortuguero de Isla Arena, hay protegidos 25 nidos; en El Cuyo-Petenes, 16 nidos; en San Lorenzo 123 nidos, 13 mil 701 huevos y mil 17 crías. En Seybaplaya, 20 nidos; Ensenada, 32 y en Punta Xen, mil 125 nidos, 147 mil 908 huevos y seis mil 580 crías.
En el caso de Chenkán, 402 nidos de carey, 873 crías y dos nidos de tortuga blanca; mientras que en Sabancuy, 362 nidos de la especie carey, y 52 nidos de la blanca.
Y en el caso de Isla Aguada, 175 nidos de carey y 69 de la blanca; en Isla del Carmen, 207 nidos y 193 crías de carey, y un nido de la blanca.
En tanto que en Isla Matamoros están protegidos 23 nidos de carey, y en Chacahito 49 nidos también de la especie de carey.
Todo ello, en el balance general, se han protegido dos mil 559 nidos de carey, 161 mil 609 huevos de la misma especie y ocho mil 663 crías también de carey, y 124 nidos de la tortuga blanca.
En la temporada de desove de la tortuga marina, se espera que este año se supere el récord histórico del año pasado de casi nueve mil nidos de la especie blanca y tres mil nidos de la carey.
Para lograrlo, hay 12 campamentos tortugueros que están bajo responsabilidad de instituciones académicas, del Gobierno federal, estatal, así como de organizaciones de la sociedad civil como el Grupo Ambientalista Quelonios.
En ese sentido, el Comité de la Tortuga Marina del Estado de Campeche intensifica la educación ambiental desde la niñez, pues todavía las principales causas de reducción de nidos de los quelonios siguen siendo la depredación, saqueo, extravío y la erosión.
Además de que cada año se lleva un proceso de control, investigación continua, para tratar su conservación. De la misma forma, se marcan ejemplares juveniles, con el fin de detectar sus áreas de crecimiento y alimentación.
Inclusive, se marcan a los adultos para conocer sus rutas migratorias, al igual de que se realizan estudios de genética.
Igualmente, como medida se asuman acciones y estrategias impulsadas a través de la Dirección General de Ordenamiento Pesquero y Acuícola, para promover la pesca responsable y conservación de las tortugas marinas, a fin de reducir el fenómeno de la pesca incidental de los quelonios.