“No estamos muertos, estamos unidos”, expresaron los integrantes de las comunidades mayas, al denunciar que han sido víctimas de atropellos y violaciones a sus derechos. Aseguraron ser testigos de la deforestación de 40 mil hectáreas en Hopelchén, a causa de la siembra de soya en territorio campechano.
Cerca de 40 integrantes de las comunidades mayas de Campeche, Yucatán y Quintana Roo aseguraron que grandes empresas como Monsanto han buscado sepultar a los integrantes de la enorme comunidad maya en la península con tal de seguir deforestando.
Ante los medios de comunicación, Leydi Pech Martín, representante de las comunidades mayas en el municipio de Hopelchén, Luis Vidal Canul, de Tenabo; Joaquín Aguilar Chan, de Valladolid Yucatán y Claudia Cob, de Chocholá alzaron la voz y denunciaron que aunque por ahora la consulta maya está detenida, es algo momentáneo; anunciaron que han conformado un nuevo frente común y exigieron a la autoridad cumpla con su responsabilidad de garantizar la bioseguridad de la comunidad indígena.
“Hoy el pueblo maya se une en toda la península y hace un reclamo para exigir a las autoridades que no exista más el despojo a los pueblos”.
Señalaron que además de la contaminación al medio ambiente hay varios problemas de salud que han enfrentado los que habitan en estas tierras, como el cáncer, luego de que con estudios corroboraron que de cada 10 campesinos, 8 han presentado rastros de glifosato en sangre y orina.
Recordaron que hace poco se anunció la revocación de permisos para la siembra de soya genéticamente modificada por parte del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) a la empresa Monsanto, por faltas que causaron daños “graves e irreversibles” al ambiente, por lo que esta acción dará tiempo a los pueblos de fortalecerse y seguir luchando.
“Vamos a defendernos de la forma que sea necesaria, ahorita estamos por la vía legal, estamos denunciando las irregularidades, pero si nada de ello funciona deberemos actuar como nuestros antepasados y empezar a salir a luchar con armas”.
Finalmente, pidieron que no se les discrimine y aseguraron que pese a las afectaciones, el tema de la soya no va a frenar la lucha sino por el contrario, los ha hecho más fuertes y más unidos.

Información: Adriana Quijano García