Gimnasia, disciplina que marca la vida

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Por: Efraín Collí Cimá 

Con una amplia experiencia en la gimnasia rítmica, la yucateca María Eugenia Nava del Río ha representado a México en el Mundial de Gimnasia Rítmica en Alemania, en los Juegos Panamericanos, los Prepanamericanos, en varias Copas del Mundo y tres Mundiales de Gimnasia.
Actualmente estudia Diseño Industrial en la Universidad Anáhuac Mayab, en Mérida, Yucatán, donde radica luego de pasar muchos años de su vida en la Ciudad de México como parte de su preparación deportiva.

¿Cómo surge tu gusto por la gimnasia?
Desde niña los doctores me recomendaron practicar la gimnasia rítmica y artística como una terapia que necesitaba y probé la primera y me encantó, me enamoró, pero también me atrae el nado sincronizado y el Taek Won Do.

¿Dónde y cómo te preparaste para lograr el nivel de profesionalización?
Es una historia con detalles, a los 3 años empecé a practicar en mi casa y en clases particulares, a los 9 me fui al internado del Centro Nacional de Desarrollo de Talentos y Alto Rendimiento (CNAR) en Ciudad de México, un sitio destinado para deportistas de alto rendimiento donde comencé mi carrera hasta representar a México en el Mundial de Gimnasia Artística en Alemania, también en los Juegos Panamericanos donde ocupé el cuarto lugar; en los Prepanamericanos estuve en tercero, además de competir en varias Copas del Mundo y tres Mundiales de Gimnasia.

¿Qué siguió después con tus actividades?
Al concluir todas esas participaciones volví a los 19 años a la escuela en la Universidad Anáhuac Mayab en la ciudad de Mérida, donde vivo con mi familia. Ya una vez establecida comencé a dar clases de gimnasia rítmica, pero los horarios con mis estudios de Diseño Industrial no me permitieron continuar y tuve que dejar de enseñar.

¿Extrañas tu vida ajetreada en el deporte y las competencias?
Por supuesto que sí, recuerdo mi primera participación internacional, creo fue la que me marcó para siempre. Fue mi primer Mundial de Gimnasia Rítmica en Ucrania lo mejor que me pasó, reconozco que los nervios al salir a la alfombra me hacían temblar, la gente es fanática, había un estadio lleno. Recuerdo que era un estadio de fútbol y la adrenalina –que en todos los deportes existe, dijo entre risas- es lo que deja en el momento mucha emoción.

¿Qué le dirías a la gente con hijos respecto al deporte?
Les diría que apoyen a sus niños, la gimnasia es un deporte magnífico y bello, es difícil emocionalmente pero si los padres apoyan el sueño de sus hijos, principalmente de las niñas, nada será imposible de lograr. Todo se puede, el equipo de ahora está logrando cosas que antes no se habían visto, por ello les invito a que se interesen por el gusto de sus hijos principalmente desde pequeños para que se habitúen a la disciplina.

Para concluir, ¿te ha dejado algo memorable el deporte en tu vida cotidiana?
Claro, el deporte me ha funcionado para mi desenvolvimiento escénico, me encanta el teatro, las redes sociales, es magnífico y me ayudó a sentirme más segura de todas las cosas que he emprendido en mi vida. Gracias a la gimnasia he aprendido a tomar decisiones que me servirán a futuro, además de que puedo practicar cuando lo desee y enseñar no solo a las niñas la gimnasia, también a las mamás para que entiendan lo que representa este deporte y su dedicación.