Resucitar en la confianza, en la fe y el amor

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R E F L E X I O N . . . A N D O
GASPAR ARIEL HERRERA FARFAN

Días santos, santos días, días que sus veinticuatro horas encierran historias que se pierden en la nada o traen de nuevo al presente, aquellas que a fuerza de darles un espacio de recuerdo y reflexión, se convierten en tan solo tradiciones para seguir caminando sobre ellas sin la necesidad de buscarle, sentido, respuesta o caminos sin Montes Calvario, sin pesadas cruces, ni clavos que horaden cuerpos sin más sentido que una crucifixión que se tenía que dar y que se seguirá dando mientras el verdadero contenido de ese sacrificio siga encerrado con tres candados en la puerta negra de la inconciencia general.
Maquiavelo tal vez ha sido más explícito, pero casi casi Satanás por sus ideas determinantes con fines específicos que son y han sido las marcas de llegada en su doctrina; “El fin sin importar los medios”; ¡pero había un fin, había punto de salida y de llegada, era una enseñanza con autoridad y su ejercicio una muestra de conocimiento con determinación! Quien no persigue sus propios fines no existe; El Derecho Divino de Lutero, dogmático y comoditicio se tambaleó ante esos embates libertarios que sí originaron cambios y confrontaciones y chocaron de frente con aquella teoría atribuída a Calvino y que fue llamada en ese importante momento la “Teoría de la Revolución”.
La familia, la escuela, la religión, la sociedad son los espacios en donde se tejen armaduras endebles, o de acero, que no permiten el paso de la ignominia y la sinrazón; los lugares en donde la obediencia ciega se cambia por el uso del pensamiento, la reflexión y la razón, y en donde se enseña el respeto a la oposición y el enfrentamiento frontal a la imposición que rompe de frente el motivo del “ser” y la justicia del “hacer” con el fin de establecer la sana convivencia social.
Sin embargo, a pesar de todos aquellos pequeños movimientos de insurrección, se siguen construyendo y respetando las modas que se convierten en parte del esquema de vida y de coexistencia, como la aceptación de ese alguien que se sacrificó por todos, y que enseñó que los caminos estaban definidos y solo habría que aceptarlos con la serenidad y paciencia de Kalimán, ya que no se puede luchar con quienes tienen el Marro de Thor, y a todos los avengers a su favor. ¡Justicia divina!, solo eso, mientras llega el momento de cerrar las historias por los tiempos, y ubicarlas en la biblioteca del gran calendario final!
Continua el juramento de fidelidad establecido por el Rey Jacobo hacia los nobles por los plebeyos, o como bien cantara el siempre recordado Chico Che, “Los nenes con los nenes, las nenas con las nenas”, y así, como hasta nuestros días, que marcan el claro reflejo de las historias en las que no hay que arriesgar, porque involucrarse en ellas, sería sinónimo de una buena tarde para los matadores de siempre, banderillas en el lomo, piquete en la testuz, orejas, rabo, y vuelta entera al ruedo ante la complacencia de quienes aplauden en la espera impensada de ser los próximos en el circo de todos.
Murió uno que tuvo el valor de tomar la alternativa, por los resultados conocidos; se rezan padres nuestros colectivos a la democracia, y se le ponen más candados a la responsabilidad de vivir esperando RESUCITAR EN LA CONFIANZA, EN LA FE Y EN EL AMOR.
garihefa@hotmail.com