DE TODO UN POCO
IVONNE AZAR OREZA
Una actividad cotidiana que casi siempre nos involucra y pocas veces nos preocupa es el “chisme”; ésta misma data desde que los individuos usamos el lenguaje articulado como medio de comunicación. Se trata de una práctica por demás antigua que es inherente al comportamiento humano.
Un tema que no se limita a un género, a una época de vida, mucho menos a un nivel social; para muchos quizá será algo absurdo, para otros un pasatiempo pero para pocos un arma inmensamente negativo que puede ser mortal.
Sí… no estoy exagerando!!!
Pensar vagamente en la palabra “chisme” es sólo un equivalente a distracción, pasatiempo, parte del día a día….pero si pensamos en las consecuencias independientemente del contenido que sea, podemos sumergirnos en un abismo de calumnias indocumentadas, en una forma de violencia que puede causar serios problemas.
Partiendo del significado “chisme” comentario o noticia no verificada que circula entre la gente, generalmente de carácter negativo, nos encontramos ante un panorama caótico que es utilizado como un mecanismo de control social, discriminación, sometimiento o sanción hacia otra personas.
Por lo general el chisme es un pasatiempo divertido, para quienes lo inventan, lo componen, lo repiten y para quienes lo esparcen, incluso puede surgir de forma inocente y por aburrimiento; sin importa lo que atente contra la reputación de los protagonistas.
Basado en un análisis temático, los chismes son variados, aunque las tendencias a intercambiar casi siempre son relacionados con asuntos de índole sexual, apariencia física, desempeño profesional, entre otros menos comunes; es sin duda una actividad que ha sido utilizada históricamente como medio de información y como parte del manual de supervivencia de la humanidad.
Sin embargo mas allá de las opiniones negativas que generalmente pretenden dañar a algunas personas, en algunos casos se pueden tornar como un mecanismo de información privilegiada que se inserta en un mundo donde se “cree” o se “pretende” ejercer poder; siendo una sociedad regida por relaciones puede resultar la herramienta perfecta para aplacar o reproducir en diversos matices hasta volverlo violento.
Los chismes como hojas caídas de un árbol en una tarde de verano, quedarán regadas en el suelo como alfombra espesa, que inesperadamente se irán esparciendo con el viento que sople por doquier, se elevarán como mariposas en primavera sin que nadie pueda detenerlas.
La lengua es un músculo que aunque no tiene huesos es lo bastante fuerte para hacer daño, envenenar y destruir a un ser humano a través de los chismes y rumores. Es un arma letal que solo se aplaca cuando llega a los oídos de la persona inteligente.
Sin embargo no todo esta perdido, tal vez con un poco de voluntad e intención podemos trabajar y hacer un esfuerzo para no juzgar tan mal esta actividad; pues podemos rescatar efectos positivos recordando que lo que hace daño es el contenido y es exactamente eso lo que debemos cambiar; si establecemos algunas prácticas podemos generar mayor productividad en nuestro entorno.
Su rol resultará importante cuando nos permitamos aprender de las experiencias ajenas y pueden ser útiles para mantener normas sociales y advertir sobre algunos riesgos o peligros.
No pasemos por alto que vivimos en una sociedad donde todos somos observados y juzgados; sus alcances abarcan todos los estratos sociales y en algún momento hemos sido parte de ellos.
Esta comprobado que en grupos grandes o pequeños, mientras menos hables de algo que desconoces, menos posibilidades tendrás de equivocarte y caer en un circulo vicioso; mientras más cosas positivas hables de la gente, mas positiva será tu vida.



































