El presbítero Francisco Velázquez Trejo, párroco de la Catedral, presidió la misa dominical.

A pedir sabiduría para llevar una vida agradable ante los ojos de Dios, exhortó el presbítero Francisco Velázquez Trejo, párroco de la Catedral, al presidir la misa dominical del mediodía, en representación del Obispo de Campeche, monseñor José Francisco González González, quien viajó para celebrar una misa en honor a Nuestra Señora del Carmen.

Al destacar que monseñor González asistió ayer a la Isla para encabezar parte de las fiestas patronales, principalmente la Eucaristía y el tradicional Paseo por Mar, con la imagen de Nuestra Señora del Carmen, el presbítero llamó a la reflexión del mensaje del Evangelio.

Tras escuchar la palabras del evangelista san Lucas, quien relata el momento en que Jesús visita una casa y una de las mujeres hace a un lado sus deberes para servirle, el padre Francisco Velázquez recordó que a través de lo sucedió se revela porqué se debe elegir a Dios sobre todas las cosas.

“Cuando Marta le replica a Jesús: ‘Señor, ¿no te importa que mi hermana (María) me deje sola con todo el trabajo? Dile que me ayude’, pero Él le contesta: ‘Marta, Marta, te inquietas y te agitas por muchas cosas, y sin embargo, pocas cosas, o más bien, una sola es necesaria. María eligió la mejor parte, que no le será quitada’, ahí muestra que la mejor manera de servir a Dios es a través del servicio, el testimonio de la vida misma”.

Explicó con diversos ejemplos de la cotidianeidad que en esta vida ser gratos a los ojos de Dios representa seguir sus palabras, sus mandamientos, elegir seguirle y dejar a un lado las cosas del mundo.

Agregó que elegir a Dios es muestra de sabiduría, un don que nos viene del Espíritu Santo y el cuál debe pedirse con afán a cada momento de la existencia para tomar buenas decisiones y llevarlas a cabo de la misma manera.

Debemos pues ser como María, recalcó, y dejarnos animar por el deseo de la sabiduría, que es una obra mayor y más perfecta, que las preocupaciones del servicio no nos priven de aprender reconocer la voluntad de Dios.