Católicos guardan luto

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Feligreses formaron largas filas para participar en la Adoración de la Cruz.

Daniel Castillo

Con gran veneración, decenas de feligreses se congregaron la tarde de ayer en la Catedral de Campeche para culminar las actividades relacionadas con el Viernes Santo, en la Conmemoración de la pasión del Señor, el rezo del Rosario del Pésame y la Marcha del Silencio, donde de manera colectiva oraron por el bienestar de todos los campechanos y recordaron las enseñanzas de la fe católica.
En punto de las 18:00 horas, dio inicio la Celebración de los Santos Oficios, encabezada por el presbítero Francisco Velázquez Trejo, donde se recordaron pasajes de la biblia, desde el Domingo de Ramos hasta la Pasión, que culminó con la crucifixión.
“La Pasión fue para Jesús la hora del testimonio supremo de todo su Evangelio, Él nos invitó a vivir el mandamiento, su mandamiento: ámense unos a otros, como yo lo he amado. Y recordemos que en otro momento nos dice Jesús mismo: Nadie tiene amor mayor que el que el que da la vida por sus amigos. Y precisamente Jesús dio su vida para hacernos hijos de Dios y hermanos unos a otros”, se pudo escuchar durante la conmemoración.
Uno de los pasajes más representativos fue precisamente cuando Jesús fue entrevistado por Poncio Pilatos luego de ser entregado por los Sumos Sacerdotes, donde le dejó en claro que su reino no es de aquí, y con la explicación Pilatos salió con los judíos y les dijo que por las fiestas de Pascua debía dejar libre a un preso y eligieron a Barrabás.
En la liturgia, se recordó cada uno de los pasajes en los que lo azotaron, le colocaron la corona de espinas y pidieron su crucifixión, momento en que Pilatos deja en manos del pueblo y de los sacerdotes la decisión sobre su muerte, diciendo “aquí tienen a su rey”, entregando a Jesús para que lo crucificaran en La Calavera.
Velázquez Trejo explicó que la ausencia del Obispo de Campeche, monseñor José Francisco González González se debió a que asistió la celebración del Viernes Santo en Centro de Reinserción Social de San Francisco Kobén, donde llevó el mensaje de la Semana Mayor, “la entrega de amor máximo de Jesús por el perdón de los pecados”.
El párroco de Catedral hizo énfasis en lo injusto que fue la crucifixión de Jesús, e invitó a los feligreses a pensar en cuántas injusticias se cometen todos los días en el mundo, recordando que muchos se horrorizan con lo que le sucedió a Jesús, pero pocos hacen algo por evitar alguna injusticia hacia sus semejantes.
Posteriormente, decenas de feligreses participaron en la Marcha del Silencio, un acto de religiosidad popular en que el cual los feligreses expresan su pesar por la muerte de cruz de Cristo, acompañado de las imágenes de la Virgen María, María Magdalena, Juan y el Cuerpo de Jesús, que van recorriendo el Viacrucis, pero en sentido inverso, como señal del dolor causado durante la Pasión.
Al concluir, inició el rezo del Santo Rosario, donde dio lectura a las Siete Palabras, es decir, últimas frases que Jesús pronunció durante su crucifixión, antes de morir, tal como se recogen en los Evangelios canónicos: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”; “yo te aseguro: hoy estarás conmigo en el Paraíso”; “mujer, ahí tienes a tu hijo, hijo ahí tienes a tu madre”; “¡Dios mío, Dios mío!, ¿por qué me has abandonado?”:”¡Elí, Elí! ¿lama sabactani?”; “tengo sed”; “todo está cumplido”; y “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu.”.