Una mujer sin fronteras

300

Por: Lorena García Méndez

Su esfuerzo, perseverancia y dedicación han llevado a Zujaila Noemí Qui Minet a cruzar fronteras en busca de una mejor preparación que le permita contribuir al desarrollo de su país. Motivada por el amor de su familia y el apoyo de instituciones como la Fundación Pablo García y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), la joven campechana de 32 años de edad salió de la ciudad amurallada de donde es originaria para reforzar los conocimientos que le permitan hacer historia. Es así como llegó hasta Francia, donde estudió un doctorado en biotecnología.

¿Qué significa para ti el tener la oportunidad de reforzar tu preparación en otro país?
Me parece una experiencia muy enriquecedora el saber lo que se hace en otros países en cuanto a ciencia e investigación, y también tener contactos con otros investigadores porque eso enriquece tu red profesional para poder, en el futuro, realizar colaboraciones.
Estudié la primaria en Querétaro, la secundaria en Campeche en la escuela Xail, la preparatoria en la escuela Lic. Ermilo Sandoval Campos y en la Fray Angélico; después obtuve una beca para irme al Instituto Tecnológico de Monterrey donde estudié la Ingeniería en Biotecnología, luego estuve trabajando en el Estado; posteriormente hice mi maestría y después mi doctorado en la Estación Biológica de Roscoff del centro Nacional de Investigación Científica de Francia.
Poco a poco fui aprendiendo y teniendo experiencias interesantes, en general es muy agradable como campechana o mexicana el poder vivir fuera, ya sea en otros estados o en otros países, para poder apreciar los recursos y lo que hay en el Estado, pero también tener una visión exterior de Campeche y de México y poder aportar otras ideas que sirvan para su desarrollo.

¿Qué te ha motivado a seguir este camino?
Es muy importante para poder llevar a cabo este tipo de esfuerzos, sobre todo, tener en mis padres una guía para continuar, así como el apoyo económico de los organismos que me dieron las becas que en primer lugar fue el TEC de Monterry, el Conacyt y la Fundación Pablo García que me dieron el apoyo y también el seguimiento a mis estudios, lo cual, también es como una motivación para mí.
Estudié biotecnología y después biología marina, lo cual también se presta para hacer aplicaciones biotecnológicas de los recursos marinos, pero pienso que son áreas muy importantes, sobre todo pará México que cuenta con tantas áreas marinas, y al Estado de Campeche, para poder aprovechar los recursos de manera sustentable así como desarrollar la tecnología con esos recursos.

¿Cuál es tu meta, tras esta preparación que has logrado?
La biotecnología marina no está muy desarrollada en México y es un área de estudio muy interesante. Mi meta es realizar investigación fundamental y aplicada. Por el momento tengo una colaboración prevista en Francia pero mi interés es también desarrollar cosas en mi país y en mi Estado, ya sea en un corto o largo plazo, para contribuir. Es muy interesante trabajar aquí porque hay cosas que aún no han sido estudiadas en comparación con otros países donde hay más investigadores.

¿Qué mensaje enviarías a los jóvenes campechanos?
Que estudien, que se preparen para poder postular este tipo de becas y cubrir los requisitos, uno de ellos es tener cierto nivel de inglés, pero vale la pena porque el poder estudiar en el extranjero es una experiencia fantástica que les va a retribuir mucho, personal y profesionalmente, para posteriormente aportar al desarrollo del país.