Se somete el PRI al apartidista Meade

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Por la noche entregó un documento a la Comisión Política Permanente en la sede nacional del tricolor.

Daniel Venegas, Silvia Arellano, Israel Navarro y Selene Flores/México

José Antonio Meade se destapó ayer en Palacio Nacional, y ante quienes fueron sus colaboradores en Hacienda reveló : “Voy a solicitar mi registro como precandidato a la Presidencia de la República por el PRI”.
Antes, en Los Pinos, el presidente Enrique Peña Nieto le había aceptado la renuncia y deseado éxito “en el proyecto que ha decidido emprender”, el cual, minutos después fue confirmado por Juana Cuevas, su esposa, quien dijo que el ahora ex titular de Hacienda “es la mejor persona para sacar adelante a México”.
Meade dio el primer paso en la liturgia priista, de la que semanas antes habló el propio Peña, al referirse al proceso de selección del abanderado tricolor a la Presidencia.
Solo que esta vez esa liturgia es diferente, porque alguien que no forma parte de las filas del PRI busca ser su candidato a la Presidencia como simpatizante.
El anuncio, ante decenas de colaboradores, se llevó a cabo en Palacio Nacional.
“Me despido de esta secretaría (Hacienda) con el orgullo de pertenecer a este equipo. Voy a solicitar mi registro como precandidato a la Presidencia de la República por el PRI”, dijo Meade a los asitentes, quienes le brindaron un prolongado aplauso.
“Lo hago tras 20 años de servir a mi país de manera ininterrumpida, con integridad y honradez. Con esta experiencia, tengo la convicción de que el país cuenta con el talento y las condiciones para que, con el esfuerzo y en beneficio de todos, México sea una potencia: un país donde las familias tengan siempre comida en la mesa, seguridad en las calles, techo, salud y educación de calidad”, dijo mientras recorría el salón con la mirada y levantaba las cejas cada que encuentra un rostro conocido.
Agradeció a Peña por la confianza que le brindó para colaborar en su gobierno, al señalar: “Las responsabilidades que me confió me permitieron acompañarlo trabajando a favor de México y me dejaron contribuir al logro de los objetivos de su administración”.
Dijo que “en estos años de grandes retos trabajando juntos logramos mantener la estabilidad financiera, entregamos finanzas públicas sanas, ante la volatilidad ofrecimos certidumbre”.
Meade había presentado su renuncia al Presiente, quien tras aceptarla, señaló que “ha sido un colaborador entregado a las responsabilidades que se le han confiado”, y que lo ha hecho “siempre con una gran vocación de servicio y con un enorme compromiso con México, a partir del amor que guarda por nuestra nación”.
En el acto, realizado en Los Pinos, Peña atribuyó a Meade dos de los más grandes logros de su gobierno: reducir la pobreza y consolidar la estabilidad económica.
Dijo que como titular de la SRE contribuyó a reposicionar a México en el mundo y a defender a los mexicanos en el exterior.
También que al frente de la Sedesol fue responsable de diseñar la Estrategia Nacional de Inclusión, “que permitió reducir los niveles de pobreza entre 2014 y 2016”.
Sobre su desempeño en Hacienda, el Presidente dijo que fortaleció las finanzas públicas “para consolidar la estabilidad económica e impulsar el crecimiento de México en un entorno internacional complejo”.

LA LITURGIA
En Los Pinos, Meade dio el primer paso en la liturgia priista, al presentar su renuncia como secretario de Hacienda en una primera etapa para buscar la candidatura del tricolor, que ahora, gracias a una modificación estatutaria, aceptará que además de los militantes, también los simpatizantes puedan competir.
Lucía pulcro con traje oscuro en el que resaltaba una corbata rosa. No roja. No verde, como acostumbran usar en actos públicos de relevancia aquellos que sí militan en el tricolor.
Meade no pronunció un discurso de despedida. Fue más tarde, cuando ante sus ex colaboradores en Hacienda aceptó que buscará convertirse en el candidato del PRI a la Presidencia.
Después, abandonó el salón acompañado del Presidente.
—¿Qué viene para usted, doctor, —le pregunta a lo lejos un reportero.
—Cosas buenas —contestó y aceleró el paso.
El salón estaba lleno de ex colaboradores de Meade en su paso por las tres dependencias.
También José Antonio González Anaya, quien ocupará su lugar en Hacienda. Incluso sus hijos.
Lo acompañó su esposa, Juana Cuevas, quien permaneció en el salón.
“Solo con unidad”
Meade aseguró que conformará un plan de gobierno con nuevas ideas, desechando “viejas recetas” que no le han funcionado al país.
Al entregar en un documento su intención de participar en el proceso interno del PRI para la candidatura presidencial, afirmó: “Solo con unidad haremos de México una potencia y ganaremos las elecciones.
“Tenemos que trabajar con rumbo y experiencia; construyendo, no destruyendo. En diálogo, y no en confrontación, buscando coincidencias y no diferencias, planteando nuevas propuestas y no viejas recetas que no han funcionado al país”, señaló.
El ex titular de Hacienda informó que en las próximas semanas se reunirá con la militancia del tricolor para elaborar un proyecto de nación en el que se escuchará a todos y aprovechará para hacer un diagnóstico del país.
El presidente del PRI, Enrique Ochoa, recibió la documentación e instruyó a la Comisión Nacional de Procesos Internos sesionar para analizar la solicitud de Meade el próximo miércoles a las 18 horas, y de aprobarse, deberá registrarse el 3 de diciembre.

LOS CAMBIOS
En el lugar que deja Meade, Peña designó a José Antonio González Anaya, a quien dijo que su responsabilidad fue determinante para reestablecer la salud financiera del IMSS, y en Pemex modernizó sus operaciones en el marco de la reforma energética.
Al frente de Pemex quedó Carlos Alberto Treviño Medina.
La Concamin y la Coparmex respaldaron los cambios y confiaron en que los perfiles de ambos funcionarios garantizarán la continuidad de la ruta en las respectivas áreas.

Milenio Diario