Preocupa al Banxico retórica proteccionista

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Silvia Rodríguez/México

El gobernador del Banco de México (Banxico), Alejandro Díaz de León, aseguró que para una economía como la nacional, que ha vinculado su crecimiento a la actividad exportadora, la actual retórica proteccionista de Estados Unidos es motivo de preocupación; no obstante, espera que parte de esas narrativas no se cristalicen en medidas para el comercio mundial.
“Estamos enfrentando una coyuntura especialmente compleja”, dijo el gobernador durante su comparecencia ante la Comisión de Hacienda del Senado.
Explicó que en los países del Grupo de los Veinte (G20) se mencionó que hay gran preocupación por la retórica que se ha venido pronunciando, ya que si bien no son muy claros los efectos de estas medidas, sí pueden tener impactos adversos para el consumidor y la productividad.
Para Díaz de León, los países que consiguen acelerar el crecimiento son aquellos que pueden lograr que fluyan mayores niveles de inversión y a eso contribuye el hecho de que las regiones estén mejor interconectadas.

AJENO A VAIVENES POLÍTICOS
En su comparecencia indicó que ante “huracanes y vaivenes políticos”, la autonomía del banco central es fundamental, pues permite que tenga un mandato de largo plazo que se refleja en su gobierno corporativo y en una designación de los miembros de la junta de gobierno en plazos ajenos a ciclos políticos, por lo que el organismo central se ceñirá a su mandato, que es contribuir a tener una inflación baja y estable, con la obligación de trabajar con la administración que la ciudadanía elija.
“A nosotros no nos corresponde pronunciarnos y menos en una época como la actual, en ningún tipo de pronunciamiento político, somos ajenos a esa dinámica nacional , somos muy respetuosos de las instituciones que tienen que declarar y anunciar quién será el próximo presidente y nosotros vamos a ser un banco central que trabaje con quien sea electo por los mexicanos y con quien sea el siguiente presidente de este país”, expresó el gobernador del Banxico.
No obstante, consideró que ante cualquier escenario, el país tiene una estructura macroeconómica que ha sido la adecuada, con finanzas públicas prudentes, solvencia y estabilidad del sistema financiero, además de un esquema de flotación del tipo de cambio que es un amortiguador y una política monetaria como elemento clave para contener la inflación.

INFLACIÓN A LA BAJA
En materia de inflación, indicó que después de los altos niveles que se registraron en 2017, este año ya ha comenzado a presentarse una tendencia a la baja, en respuesta a las acciones de política monetaria y los menores aumentos en los precios de algunos energéticos. Dijo que han comenzado a bajar los precios de las gasolinas; no obstante, persisten variaciones de precios elevadas en el gas LP y en frutas y verduras.
Recordó que algunos riesgos para la inflación están relacionados con una depreciación adicional del peso por factores externos e internos, así como con nuevos choques en precios de productos agropecuarios, elementos a los que estarán atentos para tomar las medidas adecuadas.
Al cuestionarlo sobre el impacto que el precio de los energéticos ha tenido en la inflación y cómo se desarrolla la reforma en la materia, indicó que es paradójico que siendo la economía mexicana rica en hidrocarburos, eso no se haya reflejado en menores precios, debido a que solo el sector público ha invertido, y de seguir así será difícil que la inversión se dé en toda su cuantía para aprovechar las riquezas del país.
Ante senadores reconoció que es una realidad que la economía mexicana ha mostrado una importante reducción en las fuentes de financiamiento externas; sin embargo, la política monetaria ha ayudado a que esto se haga de manera ordenada.
Abundó que la economía ha estado impactada por un entorno complejo, de choques e incertidumbre, pero pese a ello la tenencia de bonos en manos de extranjeros no solo se ha mantenido sino que en el margen se ha incrementado.
Señaló que el entorno es particularmente complejo porque la época de tasas de interés bajas está llegando a su fin y el estímulo de la política fiscal en Estados Unidos puede dar lugar a una mayor inflación, lo que a su vez impulsará al alza las tasas; “claramente es un factor de riesgo”, dijo.
No obstante, sostuvo el gobernador del Banxico, ante estas circunstancias a México le ha servido bien tener un tipo de cambio flexible y que sea variable de ajuste.

EL PESO, EN SU MEJOR NIVEL
Al cierre de la sesión del miércoles el tipo de cambio se recuperó y alcanzó un mínimo de 18.1715 pesos por dólar, el mejor nivel desde septiembre de 2017, impulsado por una menor aversión al riesgo, porque puede haber buenas noticias con relación al TLC y a rumores de que existe la posibilidad de que se llegue a un acuerdo entre China y Estados Unidos para frenar el incremento de aranceles.
Esto también impulsó el mercado accionario, en donde el principal indicador de la Bolsa Mexicana de Valores, el S&P BMV/IPC avanzó 1.66 por ciento; en EU, el Dow Jones ganó 0.96, el S&P 1.16 y el Nasdaq 1.45.

Milenio Diario