Ni aeropuerto ni Elba Esther confrontan a Peña y AMLO

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El jefe del Ejecutivo reconoció al mandatario electo “por la apertura, disposición e interés que ha tenido en conocer temas de la administración pública federal”.

José Antonio Belmont y Daniel Venegas/México

Ni el Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) ni Elba Esther Gordillo confrontaron al presidente Enrique Peña Nieto y a su sucesor, Andrés Manuel López Obrador.
Este lunes, el jefe del Ejecutivo y el mandatario electo se reunieron por tercera vez en Palacio Nacional, esta vez junto con sus respectivos gabinetes para comenzar formalmente la transición de gobierno.
Al concluir el encuentro, por primera vez Peña Nieto y López Obrador dieron un mensaje conjunto y respondieron diversos cuestionamientos, entre ellos, la consulta por el NAIM, la liberación y señalamientos de la ex dirigente del SNTE y la reforma educativa.
El Presidente descartó que Gordillo fuera una perseguida política, como acusó ayer por la mañana la ex lideresa del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
Al principio, Peña Nieto consideró que para su gobierno “no reviste mayor trascendencia la posición que guarda la maestra”, pero al insistir sobre el tema, endureció su postura: “Simplemente es inadmisible e inaceptable afirmar que la maestra, cuya carrera y trayectoria es conocida públicamente, y el juicio que enfrentó haya tenido que ver con una persecución de orden político. Nada más falso que ello.
“Aquí nunca ha habido un encono personal ni particular para quien fuera la dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación”, enfatizó el mandatario.
En tanto, López Obrador descartó que la maestra vaya a participar en su gobierno y reiteró que en la siguiente administración nadie estará por encima de la ley.
“La maestra Elba Esther no va a trabajar en el próximo gobierno. Como ciudadana, en uso de sus facultades, va a ejercer sus derechos y se le van a reconocer, pero nadie va a estar al margen de la ley”, recalcó el mandatario electo.
No obstante, el tabasqueño garantizó que en su gobierno respetará la autonomía de todos los sindicatos.
“Vamos a refrendar dos compromisos que hicimos en campaña: no intervenir en los asuntos internos de los sindicatos y procurar que haya democracia sindical.
“En los asuntos sindicales vamos a promover que se respete la voluntad de los trabajadores, que las elecciones sean libres, limpias, que se practique, en la decisión que deban de tomar los sindicatos, el voto secreto”, abundó.
Enseguida, AMLO reafirmó que cancelará la reforma educativa implementada en la actual administración.
“Como dicen los abogados, en tiempo y forma vamos a presentar las iniciativas para cancelar la reforma educativa y dar a conocer un plan distinto con un marco legal ajustado a las nuevas circunstancias.
“Quiero dejar de manifiesto que se va a cancelar la actual reforma educativa y va a ser sustituida por otra que va a tomar en consideración el punto de vista de maestros y de padres de familia”, detalló.
López Obrador consideró que con un nuevo plan educativo se puede mejorar “mucho” la calidad de la enseñanza y, al mismo tiempo, puede ampliarse la cobertura.
“Que haya equidad, que se tenga el derecho a la educación, porque no es un privilegio. Todo esto es lo que se busca con la nueva política educativa; tenemos también que convencer, no vencer, e incorporar a los maestros”, añadió.
Sobre el tema, Peña Nieto descartó que haya disputa con el próximo gobierno en materia educativa, solo “hay visiones diferentes”.
“Ésta es una señal muy clara del respeto que hay entre dos administraciones: una, que impulsó un cambio en el ámbito educativo bajo una óptica, y es evidente que habrá de arribar una administración con una diferente, y así como nosotros defendimos el modelo que impulsamos, de igual manera seremos absolutamente respetuosos de lo que en el futuro se defina.
“Creo que ambos gobiernos, el saliente y el entrante, buscamos que los jóvenes tengan acceso a una educación gratuita, laica y de calidad. Creo que en este tema no hay disputa, más bien hay visiones diferentes de cómo alcanzar este propósito”, destacó.

“El NAIM sigue su curso”
Peña Nieto garantizó que la construcción del aeropuerto en Texcoco “sigue su curso”, pues hay contratos asignados a distintas empresas que participan en este proyecto.
“Evidentemente esto no se ha frenado, continúa en términos de lo que se contrató y de lo que está, además, suscrito como una obligación por parte del gobierno de la República.
“Las obras se mantienen en realización, somos y seremos respetuosos del mecanismo que ha anunciado el presidente electo para tomar una última definición sobre dos elementos: continuar con el actual o bien tomar la opción que él ha postulado ya desde el pasado. Solo corresponde a este gobierno ser respetuoso de la decisión que se tome hacia adelante”, afirmó el Presidente.

“Respeto y cordialidad”
Con el encuentro de ayer se inició formalmente el proceso de transición de gobiernos, aunque fue la tercera reunión de Peña Nieto con López Obrador tras la victoria del tabasqueño en los comicios del pasado 1 de julio.
El jefe del Ejecutivo consideró que se trató de un encuentro “inédito, toda vez que no había ocurrido en el pasado reciente tener a estas alturas de la transición ya definidos quiénes serán los titulares de las dependencias gubernamentales de la administración pública federal”.
Aseguró que el diálogo se llevó a cabo en un clima de respeto y cordialidad, con el fin de que el próximo gobierno “tenga los elementos necesarios para comenzar su gestión “de manera exitosa y, sobre todo, con la mayor información que podamos allegarles”.
Reconoció a López Obrador “por la apertura, disposición e interés que ha tenido en conocer temas de la administración pública federal, y evidentemente este gobierno será absolutamente respetuoso de las definiciones y decisiones que se tomen a partir del 1 de diciembre de este año”.
En su intervención, AMLO celebró “que estemos llevando a cabo esta transición institucional con respeto y en coordinación plena. Hemos recibido el apoyo sin condición del presidente Peña Nieto”.
A pregunta directa sobre el estado en el que recibirá la administración pública, López Obrador respondió que esa valoración “corresponde a los ciudadanos”.
“Él (Peña) va a dar su informe y a explicar sobre los avances y las dificultades del gobierno, y a final de cuentas el juicio final corresponde al pueblo, a los ciudadanos”, expresó el mandatario electo.