Cerca de 7 millones de ciudadanos participaron en el megasimulacro para recordar los sismos de 1985 y 2017 que se realizó ayer en Ciudad de México, donde de los 12 mil 354 altavoces fallaron solo 494, además de que 23 personas sufrieron crisis nerviosas y tres resultaron lesionadas.

Los ciudadanos respondieron y salieron de sus casas, edificios, transporte y lugares públicos cuando las bocinas sonaron, a las 10 de la mañana. Muchos de ellos se situaron en la zonas seguras en calles y avenidas e incluso hubo quienes levantaron los puños para rememorar la señal que realizaban rescatistas y brigadistas durante la remoción de escombros en inmuebles dañados durante el 19-S.

La jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, calificó de exitoso el ejercicio y adelantó que se evalúa hacer este tipo de simulacros cada tres meses para asumir realmente la prevención. “Hoy tuvimos la gran enseñanza de que debemos prepararnos aún más, porque estamos en una ciudad de alta sismicidad, y la mejor forma de afrontarlo es con prevención”, aseveró.

Para ello, explicó, la labor del gobierno capitalino es difundir más, tener una mayor capacidad y mejor formación, “y a eso nos vamos a dedicar”. La mandataria destacó que de los 12 mil 354 altavoces “falló alrededor de 4 por ciento, y eso obviamente es un llamado de atención hacia nuestro equipo de C5. Por ello se tiene que acelerar todo el proceso para que cada día sea menos el número de altavoces con fallas”.

Las autoridades reconocieron que esto se debió a trabajos de mantenimiento, “pero eso no quiere decir que no debemos disminuirlo”, aseguró Sheinbaum. Ante ello, el titular del C5, Juan Manuel García, pidió a la población que no haya escuchado la alarma, ya sea porque no funcionó o era muy bajo el sonido, reportarla a Locatel con el número de verificación del poste donde se encuentre. Además, la jefa de Gobierno informó que durante el ejercicio hubo tres lesionados, algunas personas con crisis nerviosa, una de ellas en el Zócalo, desmayados, ciudadanos con esguince e incluso una con fractura.

No obstante, todos fueron atendidos por elementos de urgencias y, en algunos casos, llevados a hospitales. En ese sentido, la secretaria de Salud, Oliva López, detalló que “fueron tres heridos por esguince, fractura y luxación, quienes durante el proceso de evacuación de los edificios se tropezaron; el resto, dijo, fue básicamente desmayos y crisis nerviosas, pero todos fueron atendidos.

“El tema de tener simulacros más seguido, cada tres meses, es parte del resultado del simulacro de hoy. Es decir, se instaló el comité de emergencia, vimos que hubo algunos problemas, y tomamos la decisión de que es muy importante que no solo sea cada 19 de septiembre como un tema conmemorativo, sino realmente asumirlo como una parte de prevención fundamental para la ciudad”, destacó Sheinbaum.

En tanto, la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, encabezó el macrosimulacro en el Palacio de Cobián, en el que fueron evacuadas 800 personas, entre ellos el gobernador de Zacatecas, Alejandro Tello, quien sostenía una reunión con la titular de la dependencia. La funcionaria indicó que en el país hay una cultura de la prevención, se escucha a los expertos en la materia y los mexicanos saben qué hacer y cómo comportarse ante eventos naturales como sismos y huracanes.

Además de los simulacros, también hubo ceremonias religiosas, como la realizada por familiares y profesores del colegio Enrique Rébsamen, donde fallecieron 19 niños y siete adultos, durante el 19-S. Durante el sermón, el sacerdote dijo que la corrupción fue la causa de la tragedia en ese plantel educativo. Además, damnificados del multifamiliar de Tlalpan también realizaron una misa.

Otra manera de recordar a víctimas de los sismos fue la reunión de cerca de mil personas que se congregaron en la Plaza de las Tres Culturas para marchar hacia el Zócalo capitalino, la cual llamaron “¡Silencio… un puño en alto!”, con la que se conmemoró el 34 aniversario de aquella tragedia y dos del 19-S.

Los integrantes de la movilización defendieron el derecho a una reconstrucción y vivienda digna. En cuanto al reporte de las actividades en el macrosimulacro, el gobierno capitalino mencionó que participaron cerca de 7 millones de personas, gran parte de ellas de 22 mil 669 inmuebles que se registraron en la plataforma proporcionada por la Coordinación Nacional de Protección Civil.

Estados como Oaxaca, Puebla, Chiapas, Veracruz, Querétaro, Sonora y Yucatán, entre otros, también realizaron simulacros. En Oaxaca participaron 10 mil brigadistas, en 60 municipios de la zona metropolitana y la zona costera, donde hubo operativo Tsunami.
Los brigadistas fueron diseminados en 900 escuelas de educación básica y realizaron evacuaciones en mil 400 inmuebles donde se fueron desalojados más de 50 mil civiles.
En Puebla, un hombre murió de un paro cardíaco en la Unidad Habitacional La Margarita durante el macrosimulacro, a dos años del sismo que dejó 45 víctimas fatales en la entidad.

En Casa Aguayo, la sede del gobierno del estado, también se efectuó el ejercicio establecido a nivel nacional para conmemorar los sismos que se registraron en el país el 19 de septiembre de 1985 y 2017. De los últimos en salir fue el mandatario poblano, Miguel Barbosa, a quien ya le esperaba personal de apoyo con una silla de ruedas.

En los 212 municipios de Veracruz también se realizó el simulacro en el que participó personal de hospitales, aeropuertos, puertos, instituciones educativas y dependencias de los tres niveles de gobierno. En Yucatán, de manera simultánea, se realizaron simulacros de evacuación en 68 de los 106 municipios del estado, con la participación de más de 130 mil habitantes, cerca de un 7 por ciento de la población de todo el estado.
Lo mismo en el Estado de México, donde hubo una participación de 6 millones de personas.

Y ADEMÁS

MINUTO DE SILENCIO ENTRE LEGISLADORES

Legisladores de la Cámara de Diputados, el Senado de la República y del Congreso de Ciudad de México guardaron un minuto de silencio para conmemorar las tragedias de 1985 y 2017. Además, brindaron aplausos para reconocer la solidaridad de los mexicanos y de los países que brindaron ayuda