Apoyemos la transformación de Campeche

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La apatía, el conformismo, el criticar todo y el no hacer nada son malas actitudes que, aunque nos pese reconocerlo, han afectado el desarrollo de nuestro querido estado de Campeche y lo han rezagado enorme e históricamente ante la entidad vecina de Yucatán en los rubros comercial,económico y de salud, por mencionar los más importantes.
Campeche, por muchos años, se cerró y aferró a que inversiones comerciales ajenas al estado se establecieran en la capital y en sus principales ciudades, hasta que el “boom” del petróleo abrió las puertas en Carmen a infinidad de negocios que difícilmente se pensaba invertirían en el estado bajo otras condiciones.
Fueron los Mouriño los artífices de traer franquicias a la capital del estado y, así, los campechanos comenzaron a “familiarizarse” con la modernidad que significaban estos grandes comercios que, además, aunque mal pagados, ofrecían oportunidad de empleos, tan necesarios y urgentes para muchas familias ya que, como es sabido, la economía local estaba, y sigue un muy limitada en su capacidad de contratación laboral y más del 90 por ciento de los campechanos que trabajan lo hacen en dependencias gubernamentales.
Pero independientemente de la situación económica y laboral que persistía en Campeche antes del “boom” del petróleo que forzó a la entidad a “abrir sus puertas” a las inversiones foráneas, ha prevalecido en nuestra sociedad la “cultura del escepticismo” contra toda propuesta o acción novedosa que se pretenda llevar a cabo en pro del desarrollo y la transformación del estado. Dicha actitud de “cerrazón” contra toda señal de progreso en Campeche siempre la han encabezado “grupúsculos políticos y empresariales” donde participan quienes están en contra de todo y a favor de nada y siempre andan buscándole “tres pies al gato”, sabiendo que tiene cuatro, pero esto lo hacen para chantajear a los gobernantes y conseguir fines de poder y enriquecimiento.
Los “enemigos” a la transformación de la entidad, miembros de dichos “grupúsculos de obcecados” , han logrado “contaminar” la mente de muchos campechanos haciéndoles creer que ninguna acción a favor de Campeche tiene realmente ese fin, sino que es más de lo mismo y todo forma parte de un engaño más al pueblo, sin embargo no dan argumentos de sus mentiras disfrazadas de verdad, las que sin embargo “calan” en más de algún ciudadano que ya no sabe ni en qué creer y nuestro estado avanza pero a paso lento, contrario a lo que ocurre en Yucatán donde la realidad de su desarrollo nos lleva muchos años de adelanto.
Y, precisamente por qué Campeche merece ser un estado líder y ejemplo nacional en su desarrollo económico, además de destacarse todas sus potencialidades, es que el gobernador Alejandro Moreno Cárdenas no “aparta el dedo del renglón” de que es el momento de que todos los campechanos nos unamos y “dejemos a un lado la cubeta de cangrejos” para demostrarnos de qué estamos hechos y cambiemos nuestra mentalidad de negativo a positivo para lograr lo que nunca hemos tenido. Es, en base a este objetivo de Crecer en grande, de que a través del Jefe de la Oficina del Gobernador, Claudio Cetina Gómez, se ha lanzado una campaña para “cambiar el chip” de todos quienes queremos y deseamos ver un Campeche diferente donde demostremos todo lo que somos capaces de hacer cuando nos proponemos poner el máximo de nuestro esfuerzo en las tareas que nos corresponde a gobernantes y gobernados.
La campaña “cambiando el chip” que encabeza el joven Claudio Cetina Gómez no tiene ningún trasfondo político oscuro como pretenden hacerlo ver los “enemigos” de Campeche, sino como dice el propio nieto del finado Leovigildo Gómez, solo es apostarle a un mejor futuro para el estado renovando nuestra actitud, dejando a un lado la apatía y el conformismo, para avanzar, tener éxito y mejorar las condiciones de vida de todos los campechanos. Crecer en grande es tarea de todos, no lo olvidemos.